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Investigación

La Fiscalía pide 13 años de cárcel para el joven acusado de matar a su vecino a golpes con una tabla de madera en Alquerías

La familia de la víctima, que tenía 63 años cuando murió en la Vereda de la Basca, solicita para el presunto asesino la pena de prisión permanente revisable

Investigadores, en el escenario del crimen de Alquerías, momentos después del hallazgo del cuerpo.

Investigadores, en el escenario del crimen de Alquerías, momentos después del hallazgo del cuerpo. / Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

La Fiscalía pide 13 años de cárcel para Kevin P. A., el joven detenido en enero de 2025 por, presuntamente, matar a un vecino tras golpearle en la cabeza varias veces con una tabla de madera en Alquerías, localidad de Murcia. Asimismo, solicita que indemnice con 20.000 euros a cada uno de los tres hermanos del difunto.

La vida de la víctima, un hombre de 63 años llamado José Ramón, fue segada en la población de la Vereda de la Basca (ubicada entre Murcia y Beniel, pertenece una parte del territorio a cada municipio) sobre las cinco de la tarde del pasado 24 de enero, en el que fue el segundo crimen del año 2025 en la Región. La familia del finado solicita para el presunto asesino la pena de prisión permanente revisable.

El Ministerio Público tiene en cuenta que Kevin sufre un "trastorno mental y del comportamiento por consumo de cannabis"

El Ministerio Público, en su escrito de conclusiones provisionales, considera que Kevin, que se encuentra en prisión provisional desde su arresto, actuó debido a «desavenencias previas» con José Ramón, al cual, cuando vio, «comenzó a golpear en la cabeza con un listón de madera», como declararon testigos del ataque, que aseguran que no hubo riña previa.

Fue un testigo el que dio la voz de alarma: en una calle sin salida, yacía el cuerpo de un hombre sin sentido. El presunto homicida fue detenido en su domicilio, ubicado a pocos metros del lugar del crimen. Ahí se marchó tras, presuntamente, matar al vecino.

Como el chico estaba identificado por los testigos, que sabían dónde vivía, en compañía de su abuela, agentes de la Policía Local de Beniel y de la Benemérita se personaron en la vivienda y lo arrestaron sin que opusiese resistencia.

"No está bien de la cabeza"

«El zagal no está bien de la cabeza. Habrán tenido una discusión algún día. Le ha dado con un palo de un palé o algo, se lo ha dicho a los guardias cuando lo han detenido», comentaban curiosos en el lugar, aún con el cuerpo de la víctima mortal in situ.

A la hora de calificar el caso, la Fiscalía tiene en cuenta que Kevin sufre un «trastorno mental y del comportamiento, por consumo de cannabis; y trastorno mixto ansioso depresivo y trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad», aunque «sin que ello afectare a sus capacidades volitivas», esto es, la capacidad de decidir su propia conducta. De ahí que el sospechoso no se considere una persona inimputable.

El procesado, que nunca ha negado su participación en el crimen, será juzgado por un jurado popular

Por este motivo se sentará en el banquillo y será juzgado por un jurado popular, como ocurre con todos los casos de homicidio y asesinato. Cuando se celebre la vista oral, en el caso de que se llegue a un acuerdo entre las partes, es factible que la Fiscalía modifique su escrito de conclusiones provisionales y se acuerde una rebaja de la pena. El joven nunca ha negado su participación en lo sucedido.

El crimen de Alquerías, en imágenes

Investigadores en el lugar del crimen de Alquerías. / Israel Sánchez

La Región de Murcia ha sido escenario de numerosos sucesos en los cuales se ha probado que el sospechoso ha cometido un asesinato, pero hay una exención de responsabilidad penal (o responsabilidad atenuada, en algunas ocasiones) por su trastorno mental. En el primer caso, estas personas están abocadas al psiquiátrico penitenciario. No es el caso de Kevin.

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