Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Investigación

El año en que se resolvió el misterio del desaparecido Alberto de Casas Nuevas: siempre estuvo en el monte

La lluvia hizo emerger en Sierra Espuña los restos del joven y un análisis en el Instituto de Medicina Legal determinó las circunstancias de su fallecimiento

Alberto Hernández, en la imagen que usó su familia para buscarlo.

Alberto Hernández, en la imagen que usó su familia para buscarlo. / La Opinión

Ana Lucas

Ana Lucas

Corría el mes de marzo del presente 2025 cuando un vecino de la pedanía muleña de Casas Nuevas descubría, en una zona rocosa de difícil acceso en el paraje de la Piedra Lisa de Sierra Espuña, un cráneo y una vértebra humanos. Los restos de Alberto Hernández, el joven al que se buscaba en la zona desde agosto de 2018. Con el hallazgo se ponía fin a un misterio de años. La familia del chico podrá descansar esta Navidad sabiendo dónde estaba. Dónde estuvo siempre.

Su desaparición fue sonada y se le buscó sin descanso. Una tarde de verano salió a andar por los alrededores de Casas Nuevas, en Sierra Espuña, algo que hacía de forma habitual: todas las tardes salía a pasear por el monte y siempre volvía, aunque esa noche no lo hizo. Saltaron todas las alarmas y se organizaron dispositivos de búsqueda intensa, sin éxito.

Años después, la lluvia hizo emerger los restos. El joven estaba en el monte, donde se le vio por última vez y se buscó tantas veces, confirmaba su familia, que admitía en primavera que ya podía "descansar".

Una de las batidas que se realizaron en 2018 para tratar de dar con Alberto, desaparecido en verano de 2018.

Una de las batidas que se realizaron en 2018 para tratar de dar con Alberto, desaparecido en verano de 2018. / L. O.

Primero apareció un cráneo. Después, el resto de la osamenta. Los huesos fueron llevados a dependencias del Instituto de Medicina Legal de Murcia, para analizarlos y que los especialistas forenses descubriesen primero de quién se trataba; y después, y no menos importante, de qué murió.

De qué falleció

El levantamiento de un esqueleto no es un levantamiento de cadáver al uso. Se prioriza la protección de los restos, que son muy frágiles. Identificar a Alberto fue sencillo: estaba el ADN de sus familiares para compararlo. Una vez que se confirmó que se trataba de este chico, comenzó el análisis a fondo. "La causa de la muerte es de las cuestiones más complejas", coinciden los forenses.

Estos profesionales, ante un esqueleto, proceden a inspeccionar los huesos en busca de cualquier tipo de lesión que haya ocasionado una fractura, una rotura. También se ven, por ejemplo, un impacto por arma de fuego o una cuchillada, incluso el golpe con una piedra, si ha dado lugar a una deformación.

Fue complicado realizar un examen completo, porque, cuando se le halló, llevaba mucho tiempo fallecido. Si una persona hace más de un lustro que expiró, y queda en el monte, el sol y la acidez del suelo deterioran todas las hipotéticas sustancias tóxicas que pudiese contener su cuerpo. "Si pasa menos de un año, se puede analizar hasta la propia tierra; si no, no se pueden analizar los tóxicos ni los medicamentos", explican. 

La excepción está en los envenenamientos por arsénico, que permanece en el tejido óseo. Pero no fue el caso de Alberto.

"Cerrar este capítulo"

Jero Hernández, hermano del difunto, comentó que a su pariente se le encontró "en una zona muy escarpada donde nunca se pensó que había podido subir Alberto caminando". "Nosotros hacíamos las batidas siguiendo la última señal de movil, que estaba a 4 kilómetros del pueblo", contó. "Ahora nos toca cerrar este capítulo y lo haremos en la estricta intimidad para poder dejar descansar a Alberto", declaró entonces.

"Alberto nunca se había movido de ahí y la zona dejó de mirarse, sobre todo por la escasez de medios que existen para este tipo de situaciones: medios humanos, tecnológicos y medios constantes de rastreo ordenado", detallaron los familiares, en el comunicado colgado en redes sociales tras el hallazgo del cuerpo.

Tracking Pixel Contents