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Violencia sexual

El Supremo confirma la condena de 11 años de prisión para el hombre que raptó, violó e intentó asfixiar a su ex en Murcia

Juan D. G. se trasladó de Almería a Cobatillas, secuestró a la mujer en su coche, la llevó a un paraje de Coto Cuadros y allí la forzó a que le hiciese una felación

Fachada de la sede del Tribunal Supremo.

Fachada de la sede del Tribunal Supremo. / Eduardo Parra - Europa Press

Ana Lucas

Ana Lucas

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 11 años de prisión para el hombre que raptó, violó e intentó asfixiar a su expareja en Murcia.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia ya confirmó la resolución de la Audiencia Provincial de Murcia que condenó a este individuo, un almeriense que ahora tiene 48 años, a una pena de diez años y cinco meses de prisión por un delito de violación, en concurso medial con un delito de detención ilegal. Asimismo, le imponen siete meses de cárcel más por un delito de amenazas en el ámbito de la violencia machista. El condenado acudió al Supremo.

Ocurría en noviembre de hace ahora siete años. La Guardia Civil arrestaba entonces a un hombre de nacionalidad española, Juan D. G., por raptar a su ex, llevarla al descampado de Coto Cuadros y agredirla sexualmente. Se le juzgaba en el Palacio de Justicia, se le condenaba y, desde entonces, ha recurrido siempre a instancias superiores. Hasta ahora.

En su recurso, el individuo alegó "en relación con el delito de agresión sexual, que no hubo violencia o intimidación y que no existió ninguna prueba que acreditara los hechos denunciados por la denunciante. Tampoco se dieron los elementos del delito de detención ilegal, puesto que ella le acompañó voluntariamente y se desplazó a los diversos lugares descritos; no hubo actitud violenta por su parte y todo sucedió en el lapso temporal de media hora". El Alto Tribunal no se cree que esto sea cierto y rechaza el recurso del hombre, que también ha de asumir las costas.

Acechó en el rellano

Tal y como se lee en el relato de hechos probados de la sentencia, Juan D. G. no aceptó que la que había sido su pareja rompiese con él, así que se desplazó de Almería a la casa de Cobatillas donde vivía la mujer. Se da la circunstancia de que tenía llave del portal (la víctima cambió la cerradura de su casa, pero no pudo cambiar la del edificio), con lo cual entró. 

Aguardó durante horas, desde las seis de la tarde hasta las cuatro de la madrugada, en el rellano

Aguardó durante horas, desde las seis de la tarde hasta las cuatro de la madrugada, en el rellano. Cuando ella llegó, la abordó e incluso la intentó asfixiar con la bufanda que la propia mujer llevaba puesta. «La arrastró hacia el exterior del garaje, donde tenía estacionado su vehículo, e introdujo a la mujer en el asiento del copiloto contra su voluntad», detalla el fallo de la Audiencia. Y arrancó el motor.

El almeriense condujo hasta el Coto Cuadros, una zona de monte apartada. Una vez allí, aparcó el coche, intentó violarla y la obligó a que le practicase una felación. Cuando logró zafarse, la mujer echó a correr, llegó hasta la carretera RM-423 y allí comenzó a pedir ayuda, con la esperanza de que algún conductor la viese y se detuviese para auxiliarla. Paró un camionero, el cual «le dio cobijo en la cabina», precisa la resolución judicial. El chófer llamó al 112 y a la Guardia Civil

Cuando salga del penal, el individuo, vecino de la localidad almeriense de Vera, pasará una década en régimen de libertad vigilada y no podrá acercarse durante una docena de años más a su víctima, a la que tendrá que indemnizar con 15.000 euros por daños morales y emocionales y con 280 más por las lesiones que le provocó. 

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