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Investigación

El presunto asesino de Los Barreros cree que el primo menor de edad de la víctima ocultó el arma

La defensa del sospechoso confía en que el forense analice la trayectoria de la cuchillada que alcanzó el corazón del joven y confirme la defensa propia

El presunto asesino de Los Barreros es sacado de dependencias policiales para ser conducido al Juzgado de Guardia de Cartagena.

El presunto asesino de Los Barreros es sacado de dependencias policiales para ser conducido al Juzgado de Guardia de Cartagena. / Loyola Pérez de Villegas

Ana Lucas

Ana Lucas

El arma homicida del crimen de Los Barreros siguen sin aparecer. La Policía Nacional no descarta que familiares de David, el hombre de 33 años de edad detenido por matar de una cuchillada a un chico de 18 años, Ramón, en el citado barrio de Cartagena, le ayudasen a ocultar el arma homicida, como publicó este diario. Sin embargo, David deja caer otra posibilidad: la de que se deshiciese del arma Antonio, el primo del joven que resultó fallecido. Antonio, que es menor de edad, acompañaba a su pariente aquella tarde y es uno de los testigos de lo sucedido.

David, de cuya defensa se encarga el conocido penalista Manuel Maza, cree que es factible que Antonio escondiese el cuchillo para evitar que, al analizarlo, descubriesen en el mismo las huellas de su primo. Y es que, según sostiene desde un principio el sospechoso, el arma la llevaron estos dos parientes consigo cuando fueron al barrio para, supuestamente, cobrarse una deuda de 15 euros de polen de hachís.

Manuel Maza, abogado.

Manuel Maza, abogado. / La Opinión

El presunto asesino, que se encuentra en prisión provisional, sostuvo desde el principio que actuó en defensa propia. Su letrado insiste en que el apuñalamiento mortal se produjo en el transcurso de un forcejeo durante el cual el joven de 18 años perdió el equilibrio, cayó y se clavó el cuchillo que portaba, con el que, según el sospechoso, le habría estado tratando de amedrentar a él mismo. 

La defensa confía en que el examen forense que marque la trayectoria de la cuchillada revele lo que David asegura: que él solo trataba de defenderse.

"Se fue corriendo"

Además, incide en que el primo menor de edad se ausentó unos instantes, tras «ver la sangre»: «Antonio se fue corriendo» y habría sido entonces cuando, supuestamente, se habría ocupado de ocultar el arma del crimen. «Hijos de puta, habéis matado a mi primo», gritaba Antonio, según contaron los testigos, mientras Ramón aún respiraba, pero estaba agonizando y se desplomaba.

Calle de Los Barreros, en Cartagena, en la que tuvo lugar el homicidio del joven de 18 años.

Calle de Los Barreros, en Cartagena, en la que tuvo lugar el homicidio del joven de 18 años. / Iván Urquízar

Cuando los agentes de la Policía Nacional se personaron en el escenario, registraron tanto la casa de David (que fue detenido en ese momento) como la de sus familiares, viviendas contiguas. Los agentes concluyeron que el propio sospechoso no había tenido tiempo material de deshacerse del puñal, a no ser que otra persona (o personas) le hubiesen ayudado.

Cuando los policías miraron en el interior del domicilio familiar, descubrieron una pila de platos y cubiertos recién lavados. Con gotas de agua. Y se preguntaron quién se pone a lavar la vajilla nada más cometerse un apuñalamiento en la puerta de su casa.

Lo que expone la defensa es que alguien, en efecto, hizo que el cuchillo se esfumase, pero que no eran los allegados de David, sino los de la víctima, quienes tendrían interés en hacerlo desaparecer.

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