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Tribunales

El violador de la mota del río se defiende: admite ser un ladrón, pero niega las agresiones sexuales

“Me cogió del pelo, me puso la punta del cuchillo en el cuello y me dio una patada en el pubis”, relata una de las víctimas en la segunda sesión del juicio, que queda visto para sentencia

El presunto violador, sentado en el banquillo

El presunto violador, sentado en el banquillo / L.O.

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Ana Lucas

Ana Lucas

La Audiencia Provincial de Murcia era escenario este martes de la segunda sesión del juicio que se sigue contra Patricio M. C., el vecino de Javalí Nuevo de 29 años que fue detenido en septiembre de 2022 por agredir sexualmente y robar a cinco mujeres en la mota del río Segura. La Fiscalía pide para este individuo penas que suman medio siglo entre rejas. En la vista, el hombre admitió haber robado una moto, pero negó haber atacado a ninguna mujer.

La jornada judicial comenzó con la testifical de una de las cinco víctimas de este sujeto, que relató cómo ella y su amiga fueron asaltadas por este hombre mientras daban un paseo por la noche. Rememoró cómo ella se cayó al suelo, en su intento de huir, y vio entonces cómo el agresor “tenía cogida a mi amiga”. “Intentamos hablar con él, preguntando si necesitaba algo, si necesitaba dinero”, desgranó. A su amiga, explicó, el asaltante le puso el cuchillo en el cuello.

"El cuchillo en la boca"

“Llega un momento en que él le dice a mi amiga que le enseñe las tetas. En ese momento él se pone el cuchillo en la boca, y yo veo la ocasión de poder quitárselo”, recalcó la mujer, que finalmente no pudo arrebatar el arma al asaltante. 

“Él se fue corriendo, soltó a mi amiga, yo me quedé como un poco en shock”, manifestó la víctima, que identificó a su agresor tanto en comisaría como en el juzgado, y volvió a reconocerlo este mismo martes en la sala, a través del biombo tras el cual declaró. “Sus ojos no me daban lugar a dudas de que era él”, subrayó.

"Enséñame las tetas"

A preguntas del abogado del encausado, la perjudicada apuntó que no llegaron a mostrar los pechos al hombre y no las llegó a tocar. “¿Cómo sabe que la intención era tocarle los pechos?”, interrogó el letrado. “Vi un acto: al ponerse el cuchillo en la boca, él ya la iba a tocar con ambas manos”, contestó la mujer.

A continuación testificó la amiga de la víctima anterior. “Hacía una noche muy buena y decidimos dar un paseo: en un momento, salió un individuo por las cañas. Y las dos nos asustamos”, contó. “Él nos dijo ‘¿lleváis hora?’ Y ya vi la amenaza. Me cogió del pelo, me puso la punta del cuchillo en el cuello, me dio una patada en toda la parte alta del pubis”, explicó. “Entonces empezó a decir ‘enséñame las tetas’, y no me soltaba. Seguía sintiendo el cuchillo en la garganta, mi cuerpo empezó a temblar”, relató. 

Cuando logró escapar, “me puse a correr por un camino oscuro de huerta, vi que venía mi amiga, me dijo ‘corre, corre’, hasta que llegamos a una carretera con luz. No teníamos teléfono para llamar a nadie”, comentó.

“No sabría decirlo”, dijo la mujer, cuando el fiscal le preguntó si reconocía al procesado como su agresor.

Después declaró una agente de Policía Nacional, que explicó cómo dieron con este sospechoso, que tenía detenciones anteriores a sus espaldas, ahondando en la base de datos y por las comunicaciones de “policías que estaban en la calle”. Por eso lo incluyeron en las fotos que iban mostrando a las víctimas, hasta que las mujeres lo reconocieron. 

“Me retuvieron 72 horas. Aparte, me estuvieron pegando”, soltó el acusado, en referencia a su estancia en los calabozos 

Otro policía nacional que compareció acto seguido corroboró cómo trabajaron los investigadores para estrechar el cerco sobre Patricio. Recordó que, cuando los policías locales lo capturaron, el sospechoso portaba un cuchillo.

Declara el acusado

Declararon y ratificaron sus informes dos forenses que examinaron a las víctimas y un perito. A su término, turno del acusado. Se levantó, esposado, y se puso ante el micrófono. “¿Le podemos quitar las esposas, hay algún inconveniente en ello?”, preguntó el magistrado presidente, Andrés Carrillo. Y los policías procedieron a retirárselas.

Patricio M. C. apuntó que solo declararía a las cuestiones de su abogado. Negó portar un cuchillo "en el calcetín" en el momento de su arresto. De hecho, el juez le mostró el arma blanca y dijo que no era suya. Y apuntó que no se sabe su propio número de teléfono. Admitió que robó una moto, pero asegura que no asaltó a mujeres. Su declaración duró apenas unos minutos y se basó prácticamente en monosílabos.

“Me retuvieron 72 horas. Aparte, me estuvieron pegando”, soltó, en referencia a su estancia en los calabozos de la Policía. La Fiscalía elevó a definitivas sus conclusiones provisionales. El caso queda visto para sentencia.

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