Policía Nacional

Un policía fuera de servicio pilla in fraganti a una pareja robando a ancianos mediante el 'abrazo cariñoso' en Yecla

El agente sospechó al ver un coche circular anormalmente lento, lo siguió y vio como el hombre y la mujer practicaban el hurto hasta en dos ocasiones

Objetos incautados por la Policía

Objetos incautados por la Policía / P.N.

La Opinión

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Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas, un varón y una mujer, de 29 y 25 años respectivamente, como presuntos autores de dos delitos de hurto cariñoso cometidos sobre dos personas de avanzada edad que paseaban por las calles de la ciudad de Yecla.

Un agente de la Policía Nacional que se encontraba fuera de servicio bservó a un vehículo desplazándose a una velocidad anormalmente lenta y a sus dos ocupantes en actitud vigilante, lo que le hizo sospechar y tomar la decisión de controlar sus movimientos.

En un momento dado el agente pudo observar como una mujer que iba en el asiento del acompañante se bajaba del vehículo y seguía a un hombre de avanzada edad al interior de un portal para salir a los pocos segundos, volver a subir al coche precipitadamente y seguir la marcha.

El Policía Nacional fuera de servicio continuó controlando el vehículo discretamente, pudiendo apreciar esta vez sí, como la mujer volvía a bajarse del coche y abordaba a una anciana que paseaba por la calle con ayuda de un andador a la que comenzó a abrazar y tocar. Cuando se disponía a subirse al coche para abandonar el lugar, el agente intervino pudiendo interceptar al conductor. La acompañante, al percatarse de la presencia del agente, trato de huir a pie pero fue finalmente interceptada por otros agentes de la Policía Nacional que previamente habían sido alertados por el agente fuera de servicio y que se habían desplazado hasta el lugar.

Entre sus pertenencias se encontraron y recuperaron dos pulseras de oro que habían sido sustraídas así como 1300 euros en efectivo, 788 Leus (moneda rumana) y dos teléfonos móviles de alta gama.

Estos experimentados delincuentes suelen abordar a sus víctimas, generalmente personas de avanzada edad, bajo el pretexto de interrogarles por alguna dirección o posible oferta de trabajo, lo que agradecen acercándose y abrazando a la persona, momento que aprovechan para sustraerle al descuido alguna de sus pertenencias (pulsera, collares, relojes, teléfonos y carteras).

La posible identificación de los autores por parte de las víctimas resulta compleja, y además, el carácter itinerante de su actividad delictiva dificulta la labor policial, ya que tras realizar varios hurtos y robos en una localidad, cambian de lugar para explotar otro nuevo.

Los dos responsables de los hechos, una vez detenidos, fueron puestos a disposición judicial para la adopción de las medidas cautelares oportunas.