Tribunales

Siete años de periplo judicial para demostrar que no secuestraron a un hombre en Murcia

En la historia aparecen perros de raza, mensajes de WhatsApp trucados y un mexicano bajo sospecha en Estados Unidos

Un vehículo y un agente de la Guardia Civil durante una operación.

Un vehículo y un agente de la Guardia Civil durante una operación. / ILIES AMAR - Europa Press - Archivo

Ana Lucas

Ana Lucas

Dos personas, un hombre y una mujer, han resultado absueltas de secuestrar a un vecino, atarlo de pies y manos, golpearle y dejarlo tirado en el arcén de la autovía en el año 2017 en la población murciana de Sucina. En la sentencia de un Jugzado de lo Penal, a la que ha tenido acceso este diario, se detalla que, aunque hay «indicios» que puedan presuponer que ellos estuvieron detrás del suceso, no hay pruebas para condenar a ninguno de los acusados. 

En la historia de este suceso hay violencia, conjeturas, perros de raza, mensajes de WhatsApp manipulados y un mexicano bajo sospecha al cual ninguna de las partes citó como testigo. Desde que se produjo el secuestro hasta que ha salido la sentencia han pasado casi siete años

En el relato de hechos probados de la resolución judicial se explica que, pasada la medianoche de un día de hace siete años, la víctima volvía a su casa de campo de Sucina cuando «tres o más personas se abalanzaron sobre él, logrando derribarle, encapuchándole y maniatando con bridas sus muñecas, para, seguidamente, introducirle en el interior de un vehículo estacionado a unos cincuenta metros de la casa y emprender la marcha».

"Eres un cabrón"

En el trayecto, prosigue el documento judicial, «fue golpeado reiteradamente, mientras le decían expresiones como ‘si quieres salir vivo de esta, mejor estate quieto’; y atándole igualmente los pies con unas bridas, le espetaban: ‘Eres un cabrón, ahora no eres tan valiente, dinos dónde están los perros’. Transcurridas unas dos horas, detuvieron la marcha, abrieron la puerta corredera lateral del vehículo y lo arrojaron sobre el arcén, atado de pies y manos».

Tiene claro el juzgado que se trata de un delito de detención ilegal, pero no tiene claro quién lo cometió. «No existen pruebas suficientes que permitan desvirtuar la presunción de inocencia, más allá de las sospechas que puedan existir, las cuales justificaron la tramitación de la causa contra ellos», concreta la sentencia. 

Aunque la víctima nunca llegó a ver a sus secuestradores, tuvo claro desde un principio quién estaba detrás de lo que le había pasado: su expareja y un hombre relacionado con esta. El móvil, según el afectado, estaba en los valiosos canes de raza que él se dedicaba a criar con la que fue su novia. En concreto, eran ejemplares de American Bully y valían mucho dinero

Amenazas desde EE UU

La víctima, además, había denunciado antes ante la Guardia Civil que estaba recibiendo amenazas por parte de un mexicano, residente en Estados Unidos, que sería quien vendería los valiosos cachorros al perjudicado y a su pareja.

Para denunciar esto, el hombre aportó un vídeo de Facebook en el que sale el mexicano diciéndole que «dé la cara». En la sentencia por el caso del secuestro consta que ninguna de las partes propuso al mexicano como testigo; además, el Juzgado entiende que se aportaron, por parte del secuestrado, mensajes de WhatsApp «claramente manipulados y aportados a los autos de forma extraña», con párrafos borrados.

"Escasa colaboración"

Un investigador del Instituto Armado habló de la «escasa colaboración de la víctima en el esclarecimiento de los hechos». De hecho, tras ser hallado en el arcén, dijo que no quería denunciar. «La investigación no ha sido completa», tiene claro el juez.

Mariola Montesan, del despacho Lola Montesan Abogados.

Mariola Montesan, del despacho Lola Montesan Abogados. / La Opinión

Mariola Montesan, del despacho Lola Montesan Abogados, se hizo cargo de la defensa de los dos acusados, ya exonerados. «En nombre de nuestros clientes, estamos muy satisfechos con la sentencia absolutoria emitida en el día», manifestó esta profesional. La resolución, desde su punto de vista, «confirma su inocencia y resalta la importancia de la verdad, la lucha y la justicia».

«Como abogada, madre y autónoma española, asumir este caso tras la renuncia de dos abogados anteriores fue un gran desafío», hizo hincapié la letrada, que celebra que «nuestra dedicación y esfuerzo han dado sus frutos».

Además, esta sentencia fue notificada el mismo día de la muerte de mi padre, Chemari Monteagudo, lo que hace este triunfo aún más significativo», destacó la abogada.