Violencia sexual

Agrede sexualmente a siete menores sin bajarse de su moto en Molina de Segura

La Policía tarda más de un año en capturar al sujeto, que fue identificado porque una cámara captó su matrícula: en el juicio, el individuo, que ahora tiene 61 años, reconoció todos sus delitos

Mujeres participan en una movilización contra la violencia hacia la infancia.

Mujeres participan en una movilización contra la violencia hacia la infancia. / La Opinión

Ana Lucas

Ana Lucas

Un individuo de 61 años de edad se paseaba en moto por las calles de Molina de Segura y agredía sexualmente a varios menores de edad (la mayoría niñas, pero también un niño) a los que abordaba por la calle sin bajarse del vehículo.

La Policía tardó más de un año en dar con este sujeto, que no fue localizado ni detenido hasta que una cámara de vigilancia captó la matrícula del ciclomotor en el que se movía por el municipio.

En el juicio, en el que fue defendido por el letrado Vicente San Martín, el hombre admitió los delitos de los que se le acusaba y, pese a ser condenado, no entrará en prisión

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia condenaba, por conformidad, al vecino como autor de tres delitos de exhibicionismo y le impuso, por cada uno de ellos, una multa de 1.800 euros; y, como autor de tres delitos de abuso sexual a menores de 16 años, a un año de cárcel por cada uno de ellos, en total tres años entre rejas. No obstante, se suspende la pena privativa de libertad durante cuatro años a cambio de que no delinca durante ese periodo de tiempo y abone una multa de 2.190 euros. La sentencia es firme.

Les tocaba el pecho

En el relato de hechos probados se detalla que el primero de los episodios se produjo en julio de 2020, cuando el individuo iba en moto y paró la marcha al ver a una adolescente. Resultó ser una chica de 15 años a la que él se dirigió con la excusa de preguntarle si sabía dónde estaba la piscina municipal. 

«Mientras la menor le indicaba la dirección requerida, el acusado, guiado por un ánimo libidinoso, aprovechó para bajarle la camiseta sin mangas que esta vestía de forma repentina, dejando al descubierto uno de sus pechos, llegando incluso a tocarlo. Tras ello, emprendió de nuevo la marcha y abandonó el lugar», se detalla en la resolución judicial.

Les mostraba el pene

La siguiente agresión sexual tuvo lugar en febrero de 2021. Entonces, el hombre se cruzó con dos niñas, ambas de 9 años, que jugaban en la calle. Tras confirmar que no había testigos, y sin apearse, del ciclomotor, «se bajó la cremallera del pantalón, mostrando su pene a las menores, las cuales salieron corriendo», apunta la sentencia.

Lo mismo hizo al mes siguiente, aunque en esa ocasión la víctima fue un varón, también de nueve años de edad. En abril, simuló que la moto se le había averiado para pedir a una menor, de 12 años, que lo ayudase a trasladar el vehículo y, mientras la niña sujetaba el ciclomotor por el manillar, el sujeto se colocó detrás de ella para manosearle un pecho.

En mayo de 2021, mostró sus genitales desde el vehículo a una chica de 13 años, a la que intentó coger del brazo, aunque ella pudo zafarse; en junio, toqueteó un pecho a una adolescente de 14 años.

Traumas y pesadillas

El documento judicial refleja que «todos los menores, después de cada uno de estos sucesos, sintieron mayor temor a salir a la calle solos; en el caso de una de las niñas, incluso llegó a tener pesadillas durante las semanas posteriores al episodio sufrido».

Los representantes legales de todos los menores reclamaron la indemnización que, por ser víctimas, correspondía a sus hijos, salva la madre de la niña de 12 años atacada. «El acusado ha satisfecho íntegramente el importe de la responsabilidad civil a favor de las víctimas», valora el tribunal.

Tras ser detenido, no llegó a pisar la cárcel en ningún momento. El individuo, casado y padre de familia, no había tenido nunca una cuenta con la Justicia: carecía de antecedentes penales y policiales.