Tribunales
Primer juicio contra el hombre que mató a un perro en Campos del Río
Una vecina asegura que, durante la manifestación frente a su vivienda, Daniel le mostró un cuchillo mientras decía: "Os voy a matar"

La mujer presuntamente amenazada por Daniel, ayer en declaraciones ante el juez. / Israel Sánchez
El hombre que mató en 2022 a una perra en Campos del Río de una patada, por orinar junto a la puerta de su vivienda, se sentó ayer en el banquillo de los acusados del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Mula, pero no por la agresión fatal al animal, (esa causa tendrá lugar, probablemente, el año que viene), sino por, presuntamente, amenazar con un cuchillo a una vecina de la localidad. A Daniel N.I., de 40 años, se le imputa un delito leve de amenazas.
Cabe recordar que durante la misma jornada en la que se produjo la patada, los vecinos de Campos del Río, unas cien personas, se concentraron con pancartas frente a la vivienda de Daniel para expresar su repulsa por lo acontecido.
El hombre, que fue detenido y puesto en libertad ese día, tuvo que ser escoltado por la Guardia Civil para volver a su domicilio. En ese momento, la turba vecinal comenzó a increparle y a zarandearle. Una vez dentro, algunos de los vecinos se mantuvieron cerca de las ventanas y golpearon las persianas con las varillas de las pancartas que portaban. En un momento dado, según la acusación, Daniel mostró a través de la ventana, en dos ocasiones, «un objeto cortante, tipo machete o puñal de grandes dimensiones», que dejó a «escasos centímetros» de la cara de la denunciante y amenazó a los presentes: «Os voy a matar», aseguran los vecinos que dijo.
«La única persona agredida y amenazada ese día fue mi cliente», asegura su abogado, Valentín Fernández
Sin embargo, durante el juicio, Daniel ha asegurado que no sacó ningún cuchillo o machete, sino que debido a los golpes que propinaron contra una de las persianas esta se fracturó y se liberó un elemento metálico (una pletina de aluminio de los estores de la cortina), que fue lo que mostró con un fin disuasivo, para que cesase el hostigamiento. Para refrendar sus argumentos, la defensa ha aportado el vídeo realizado por un medio de comunicación presente durante los hechos.

El acusado Daniel N.I., junto a su abogado Valentín Fernández, a su llegada al juzgado / Israel Sánchez
Según el letrado, esas imágenes demuestran que su cliente, no sólo no mostró ningún arma blanca, sino que Daniel N.I. fue el único que sufrió ese día agresiones y amenazas (con una participación muy activa de la mujer que puso la denuncia), hasta el punto de llegar «a temer por su vida», señala Fernández. Por ello, ha pedido la libre absolución de su cliente. Sin embargo, la fiscal ha mantenido la acusación y ha solicitado de dos a tres meses de multa, a razón de 5 ó 10 euros al día. El juez ha dejado el caso visto para sentencia.
«Cometí un error, y he pedido disculpas, pero el pueblo no tiene derecho a juzgarme y condenarme», señala Daniel
Con respecto al juicio por maltrato animal, el abogado recuerda que el próximo mes de septiembre se tomará declaración a Daniel y a la propietaria del perro, y sostiene que lo más probable es que se convoque la vista judicial en 2025.
En declaraciones a los medios a la salida del juzgado, el acusado ha vuelto a reconocer que le dio al perro una patada «sin intención de matarle» e insistía en la idea de que había perdido la paciencia tras años de soportar los orines de los perros de la zona.
Tal y como ya aseguró en una entrevista a La Opinión, «llevaba tres años aguantando lo mismo, los orines y las cagaditas de los perros; todas las mañanas tenía que fregar los meados, e incluso había una parte de mi casa que no podía utilizar de la peste a orín de perro que tenía». Según Daniel, el problema con los orines le llevó también a sellar otra de sus puertas con silicona «para evitar que el orín se colara en casa».
Recuerda que el día de la agresión, salió de casa «con prisas, nervioso, porque iba a empezar en un trabajo nuevo y dio la casualidad que, sacando el coche del garaje, vi a un perro meando en la puerta de mi casa y en la esquina contraria a la dueña recogiendo una caca».
En ese instante, afirma, bajó del coche «y sin pensarlo dos veces le di una patada al perro; lo que pasa es que llevaba por trabajo un zapato de punta de acero, o de seguridad, y un perro con 13, 14, o 15 años que tendría..., pues tuve la mala suerte de que se murió».
Sostiene que lamenta lo ocurrido y que le «duele la boca» de pedir disculpas, pero «una cosa es que yo cometa un error y la otra que el pueblo tenga derecho a juzgarme y a condenarme. Para eso están los juzgados».
Tras la reforma del Código Penal en materia de maltrato animal, causar la muerte de un animal doméstico o amansado puede conllevar una pena de prisión de hasta 24 meses, lo que significa que si no hay antecedentes no supondría el ingreso penitenciario.
- Las barracas de Murcia no pasan el examen de Consumur: ponen en duda la calidad de los productos y alertan de incumplimientos de la ley
- La Justicia tumba la Unidad de Caballería de la Policía Local de Murcia
- Ya hay fecha para la apertura del nuevo gigante del bricolaje que ocupará las antiguas instalaciones de Cash Europa en Murcia
- El Ayuntamiento de Lorca diseña un plan valorado en 200.000 euros para revitalizar las diputaciones costeras
- Escuelas infantiles al límite: el Gobierno regional no paga las ayudas para aulas de 2-3 años desde febrero
- Murcia se mete en el western: el rodaje de ‘Phil Weasley’ en Tabernas reabre el desierto al cine
- Anabel Alonso y Soledad Mallol rodarán en Alcantarilla el nuevo cortometraje de un director murciano nominado a los BAFTA
- Un pueblo de Murcia se cuela entre los mejores destinos de playa de España de National Geographic y en días se sabrá si hace historia
