El barrio murciano de San Antolín fue acordonado este domingo ante un falso aviso de bomba. Según fuentes policiales, la alerta se encontraba en el tercer piso de un bloque de viviendas del nº 4 de la calle Bocio.

Ante el riesgo del aviso, se activaron todos los protocolos de Emergencias. Varias ambulancias, Bomberos, Policía Nacional, Policía Local, Protección Civil y una unidad de Tedax con perros se desplazaron a la zona para actuar ante una posible detonación y desalojaron a los vecinos.

Sin embargo, el peligro quedó reducido a la nada. Tiempo después del despliegue protocolario, las mismas autoridades policiales confirmaron la falsa alarma.

A falta de una confirmación oficial sobre lo sucedido, las causas de la alarma son confusas. Algunos testigos han explicado a esta Redacción que en la vivienda intervenida vivía una mujer con sus tres hijos, que llevaba días encerrada por temor a que la echaran por impagos con el alquiler. Según estas fuentes, en un momento dado se habría escuchado una fuerte detonación, lo que habría llevado a varios vecinos a contactar con el 112. En un primer momento, algunos de los vecinos sostenían que un hombre, en el marco de un conflicto familiar, habría amenazado con hacer explotar una bombona de butano.

Después de confirmar la ausencia de peligro, las unidades trasladadas desprecintaron la zona y las calles recuperaron el tráfico habitual.

Según informan desde el Ayuntamiento de Murcia, durante el suceso se activó la posibilidad de instalar un hospital de campaña preventivo.