El adolescente de 15 años de edad que este lunes apuñaló a un compañero de clase en Águilas es llevado a un centro en régimen cerrado, indican fuentes judiciales. El titular del Juzgado de Menores número 1 de Murcia acordaba la medida cautelar de internamiento más restrictiva, ya que al chico se le acusa de un delito de asesinato en grado de tentativa. Ahora pasará a vivir en el centro educativo La Zarza, gestionado por la Fundación Diagrama.

A la hora de tomar la decisión, el juzgado tiene en cuenta que el acuchillado no tuvo posibilidad alguna de defensa, al recibir el ataque por la espalda. Al joven se le impone una orden de alejamiento de su víctima: no podrá acercarse a menos de 200 metros ni comunicarse por medio alguno con el chico al que agredió y mandó al hospital tras una cuchillada en clase. Afortunadamente, tras ser operado en el Virgen de la Arrixaca, está fuera de peligro.

Apenas horas después del suceso en el que el adolescente resultaba herido al ser apuñalado en su instituto, presuntamente por un compañero de la misma edad, la Guardia Civil localizaba al sospechoso de la agresión en su casa y procedía a su detención. Este martes era conducida a dependencias de la Fiscalía de Menores. De ahí, al centro en régimen cerrado, donde recibirá atención enfocada a su futura reinserción en sociedad.

De acuerdo con la Fiscalía, el juez de Menores cree que “estamos ante hechos completamente reprochables que exigen la mayor respuesta penal y punitiva”, y que “solo lo expuesto ampara la mayor y más restrictiva de las medidas como es el internamiento en régimen cerrado”, detallan desde el TSJ de Murcia.

Este internamiento no es una condena: es el equivalente a lo que sería la prisión provisional para un adulto. La ley marca que una medida cautelar, en el caso de los menores, ha de durar máximo seis meses, prorrogables tres meses más

Respuesta rápida como freno

Se trata de un menor investigado, con expediente de protección en dos comunidades autónomas, “lo que implica escasa colaboración y control de los padres”, resalta el magistrado. Los hechos, los indicios de criminalidad, junto a las circunstancias personales, familiares y socioeducativas del adolescente y los informes técnicos “avalan la necesidad de una respuesta rápida que pueda servir de freno a conductas como las indicadas”, y, por tanto, la necesidad de que se adopte una medida cautelar de internamiento, sentencia. Estar encerrado es, en opinión del juzgado, lo más adecuado para este chico.

Y es que, según las investigaciones que el Instituto Armado ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de Menores, este adolescente "entró en el aula, se acercó por la espalda a la víctima y con una navaja, sin mediar palabra, aprovechando que este menor estaba recostado, le dio dos puñaladas en el costado y salió corriendo de la clase".

Los hechos tuvieron lugar sobre las nueve y media de la mañana de este lunes, hora a la que Emergencias recibía varias llamadas para alertar de que un menor precisaba de ayuda sanitaria urgente, porque había sido acuchillado por otro joven. El escenario, el Instituto de Educación Secundaria Alfonso Escámez, en el municipio costero de Águilas.

Al lugar se movilizó una ambulancia, para atender al herido. Afortunadamente, detallan fuentes sanitarias, la cuchillada no alcanzó zonas vitales y la vida del menor no corre peligro. De hecho, no llegó a quedar inconsciente tras la agresión. Fue llevado en ambulancia al Rafael Méndez de Lorca, el hospital más cercano; de ahí, al Virgen de la Arrixaca de Murcia, para ser intervenido quirúrgicamente.

El IES lo ve un "hecho puntual"

Desde el IES aguileño hicieron público un comunicado en el que apuntaban que «toda la comunidad educativa está consternada», aunque el acuchillamiento fue «un hecho puntual». 

«Desde la comunidad educativa del IES Alfonso Escámez queremos tranquilizar a las familias de nuestros alumnos tras el lamentable incidente», apuntan, y valoran «la inmediatez en las actuaciones de profesores, sanitarios, Policía Local y Guardia Civil, dando apoyo y cobertura para solucionar este hecho lo antes posible. Insistimos en que ha sido un hecho puntual y se han activado los protocolos necesarios desde el primer momento para atender al resto de alumnos». «A partir de aquí solo nos queda intentar que las clases continúen con normalidad». «Se atenderá, con el apoyo de especialistas de la Consejería, a todo aquel que lo necesite, y es necesaria también la comprensión y colaboración de las familias», indican.