Ya son tres las denuncias por pinchazos en discotecas de la Región, confirman fuentes policiales. Los escenarios, zonas de ocio del litoral murciano.

La primera denuncia fue de una chica que aseguró que la habían atacado el 31 de julio en un establecimiento de Mazarrón. Dos jóvenes más fueron atendidas este fin de semana en el Santa Lucía de Cartagena: ambas recibieron al poco el alta y se está a la espera de los resultados de sus análisis. Y ambas jóvenes presentaban marcas compatibles con una aguja, indican fuentes cercanas al caso.

Los dos testimonios son parecidos: sintieron un pinchazo por parte de un desconocido. Ninguna de las dos chicas presentaba más lesiones ni referían haber sido atacadas de otra forma más allá que con el citado pinchazo.

De momento, la Guardia Civil, que es el Cuerpo que se encarga de los tres casos, no ha detenido a nadie. Las pesquisas están a la espera de conocer los resultados toxicológicos, para ver si a las chicas se les llegó a inyectar una sustancia en su cuerpo.

El consejero de Salud de la Región, Juan José Pedreño, afirmó este lunes que se ha "establecido un protocolo para atender a las personas que tienen sospecha" de que han sido víctimas de sumisión química. Insistió en la importancia de acudir con rapidez a Urgencias, "para averiguar si se la han administrado sustancias y qué tipo", y de ir luego a denunciar.

A nivel nacional, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigan ya decenas de denuncias, algunas de las cuales se están formalizando ahora, días después de la agresión, debido, en parte, a las llamadas de las autoridades para que se acuda a la comisaría o al cuartel.

"Los profesionales que atienden a estas personas en el ámbito de urgencias procederán a un estudio del caso con el objetivo de poder identificar si se ha administrado sustancias y su composición, y evaluar la situación", explicaban desde la Consejería de Salud cuando se conoció la primera denuncia.

El catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Granada (UGR) José Antonio Lorente, designado por la Junta de Andalucía como portavoz para los casos en estudio de pinchazos en mujeres, ha alertado de un efecto de imitación en esta práctica, que no evita que sea una "gamberrada criminal".