Son dos casos de abandono de menores los que la Policía ha investigado en Molina de Segura en una misma semana. Este sábado, en la Plaza Pío XII del citado municipio, vecino alertó a Emergencias porque estaba escuchando a una criatura llorar de forma escandalosa durante mucho rato y temía que estuviese en peligro. Al lugar se movilizaron agentes de la Policía Local de Molina de Segura, que, a escuchar que tras la puerta en cuestión había un niño pidiendo auxilio, llegaron a requerir la presencia de los Bomberos, con el fin de tirar la puerta abajo y poner a salvo a la criatura.

Estos profesionales no llegaron a actuar: los padres alegaron que habían dejado a la niña, de 3 años, dormida y que en ningún caso la habían abandonado. El caso se puso en conocimiento de la Policía Nacional, cuerpo competente para asumir la investigación. Los padres no fueron detenidos. Se redactaron diligencias que serán enviadas al juzgado, que decidirá cómo proceder.

Días antes, Molina de Segura fue escenario de otro episodio de abandono tras el que se movilizaron los agentes de la Policía Nacional. El martes, 2 de agosto, sobre las cuatro y media de la tarde, un vecino daba la voz de alarma porque había visto a una niña en la calle, sola y desnuda.

Los agentes que se movilizaron al lugar compraron pañales a la pequeña, que mostraba signos de deshidratación, y la atendieron. La Policía Judicial tardó poco en dar con la vivienda de la cual podría haber salido la pequeña: un domicilio que estaba con la puerta abierta y la televisión encendida.

Al poco, se localizó a la madre, una mujer de 25 años que fue arrestada. En su poder llevaba hachís, previsiblemente para cosumo propio. La niña, de 2 años, fue llevada a un centro de menores, indica el cuerpo.

La madre está en libertad con cargos, tras pasar por el Juzgado de Guardia de Molina.