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Caso Abierto - La Opinión de Murcia

Judicial

Los forenses confirman que la bebé muerta en Yecla tenía fibras de algodón en las vías respiratorias

La muerte de la niña fue “por omisión, por no aportar lo que necesita una criatura en ese momento, y por acción, al colocarle la toalla”, testifican los dos profesionales del Instituto de Medicina Legal en el juicio que se sigue contra la madre de la pequeña por su asesinato

Los forenses testifican este viernes en el juicio que se sigue por la muerte de una bebé en Yecla. R.D.C.

Continúa en la Audiencia Provincial de Murcia el juicio que se sigue contra Sandra M. L., la joven acusada de asesinar hace siete años a su bebé recién nacida en el cuarto de baño de la casa de sus padres, donde dio a luz. Los dos forenses que declaraban este viernes en la sala confirmaron que la bebé nació viva, respiró plenamente y tenía fibras de algodón en las vías respiratorias. Los restos coinciden con las toallas en las que estaba envuelto el cuerpo de la pequeña cuando lo entregaron sus abuelos.

“La respiración tenía que haber sido profunda”, detalló la profesional, que rememoró que fue avisada por el ginecólogo del hospital, después de que le llegase una paciente con hemorragia vaginal y confesase que había dado a luz. “Me avisan y yo procedo a comunicarlo al Juzgado de yecla, me lo remiten al Instituto de Medicina Legal y es donde se le practica la autopsia”, manifestó la forense.

A preguntas de la fiscal, Eva Mª Torres, comentó que la bebé, de 38 semanas, llegó a vivir hasta el punto de llorar y evacuar el meconio, “lo normal en un recién nacido”. 

Sobre la causa de la muerte, su compañero forense habló de anoxia y de hipotermia, pues “un recién nacido necesita una serie de cuidados” que no se le dieron. 

“Hay una omisión del cuidado que necesita una criatura que acaba de nacer, y lo que no cabe duda es que se ha hecho por acción la colocación de una toalla”, remarcó. La niña fue apretada con la toalla "con toda probabilidad".

"Un cuerpo de un recién nacido no opone resistencia", sentenció la forense, que recordó que la bebé no tenía dientes, por lo que no hay marca alguna en la toalla.

Durante la exposición del informe de autopsia, y a petición de la fiscal Torres, se proyectaron en la sala de la cuarta planta del Palacio de Justicia, donde se viene celebrando el juicio, unas imágenes del cadáver de la niña. En concreto, cinco. Sandra entonces ha evitado mirar las fotos, entre sollozos.

Los hechos que ahora llegan a juicio acontecieron en 2015 en Yecla, donde Sandra, de entonces 19 años de edad, vivía con sus padres. A quienes, al igual que a su pareja, según asegura la fiscal, ocultó que estaba embarazada. La procesada, en libertad con cargos, se enfrenta a una pena de 18 años y un mes de prisión por el delito de asesinato, con la agravante de parentesco, que es lo que pide para ella la Fiscalía.

Sostiene la representante del Ministerio Público, y así se lee en su escrito, que, sobre las cuatro de la mañana del 11 de mayo de 2015, Sandra dio a luz en el baño a una niña sana. Tras el alumbramiento, prosigue la fiscal, la joven cortó el cordón umbilical con unas tijeras que encontró en ese cuarto, envolvió a la bebé en una toalla y, "siendo plenamente consciente" de que estaba viva y de que con ello acabaría con su vida, la dejó en una esquina del baño "sin prestarle la más mínima asistencia". Cuatro horas después, la pequeña murió. Por asfixia. De estar viva, la niña habría cumplido hace apenas unos días 7 años de edad.

Lo que dijo la presunta asesina

Cuando declaró, a la pregunta de si rompió aguas, Sandra M. L. dijo que "no sé si se rompe antes o después, no lo sé". A la pregunta de por qué no avisó a sus padres, aseguró que "no vi que me salía sangre, fue cuando me dolía mucho que vi la cabeza (del bebé) y vi que sangraba. Cuando tuve que expulsar la bolsa fue cuando más sangré".

La joven destacó que "en ese momento, hice todo lo que pude. Le corté el cordón, sale en las películas... Yo lo que hice fue cortarle el cordón y empecé a desangrarme".

Sandra indicó que estaba "muy mareada" y admitió que no recordaba algunas circunstancias de aquella madrugada, donde dio a luz en "un baño muy pequeñito, que lo tiene todo muy junto". No recuerda, por ejemplo, si tenía sangre o no en su cuerpo cuando llegaron los servicios de emergencias.

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