Investigación

Intoxicados más de una decena de menores en una fiesta de Halloween en Fuente Álamo

Los adolescentes acaban en el servicio de urgencias de la localidad tras ser rociados con un espray en una 'quedada' en la calle junto al auditorio

Calabazas decoradas por Halloween.

Calabazas decoradas por Halloween. / R.D.C.

Ana Lucas

Ana Lucas

Más de una decena de menores de edad se han visto obligados a desplazarse esta tarde al servicio de urgencias de Fuente Álamo tras resultar intoxicados. Se investiga si fue con gas pimienta, algo que ellos mismos han dicho, indican fuentes policiales. Los afectados, afortunadamente, no se encuentran graves.

Ocurría poco antes de las siete de la tarde de hoy, en la calle. Los menores, adolescentes, se encontraban en la vía pública las inmediaciones del auditorio municipal, cuando, por causas que se desconocen, fueron rociados con un espray que, al parecer, contenía este vapor o alguno de similares características, explicaron. Empezaron a sentir mareos y molestias, especialmente picores en los ojos, y se trasladaron en masa al servicio de urgencias de la localidad, algunos en compañía de sus progenitores. Ahí fueron atendidos por personal sanitario. Agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil fueron informados del asunto y acudieron al lugar.

Es fin de semana de Todos los Santos y Halloween. Este sábado había programada en Fuente Álamo una actividad, para personas a partir de 12 años de edad, junto al auditorio. Con la excusa precisamente de festejar la popular tradición, se dieron cita en el sitio algunos jóvenes, muchos de ellos disfrazados, para hacer una 'quedada'. Al parecer, todo ocurrió por accidente, nadie atacó a los menores a propósito. Eran los propios adolescentes los que portaban los botes que resultaron ser un incordio y pusieron fin a la fiesta.

Desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad hicieron, de nuevo, un llamamiento a la prudencia: no es conveniente adquirir productos de este tipo y, si se celebra Halloween hoy, mejor que se haga con mesura y tratando de no poner en riesgo la integridad de otros o la de uno mismo.