“Hemos salido a remar un ratillo y ya tocando la costa ha pasado una avioneta, en Cala Flores, muy bajito. Se ha ido como dirección al faro, luego ha vuelto y ha caído al mar a unos 500 metros”. Así se expresa José Luis Martínez Escudero, de 39 años de edad, vecino de Cabo de Palos que rescató del agua al hombre que se estrelló con su avioneta y murió en el acto.

Al ver el accidente, “nos pusimos a remar para allá. Yo iba en un paddel surf. Cuando me he puesto a remar para allá había un piragüista que ha visto el impacto al igual que yo”, detalla el testigo, natural de San Pedro del Pinatar, que atiende a LA OPINIÓN aún con la “adrenalina” tras lo sucedido.

“A los cinco minutos vimos un cuerpo flotando bocabajo, lo hemos montado en el paddel surf. Habían un barquito al lado, se ha acercado, hemos montado el cadáver en el barco y lo hemos traído al puerto”, comenta.

Relata que “lo hemos visto caer” y que “había una niebla impresionante”, que él considera que pudo influir en el siniestro.

El mortal accidente

Un hombre ha muerto al estrellarse en el mar con su avioneta, en el término municipal de Cartagena. Se trataba de una avioneta civil, confirma la Delegación del Gobierno en Murcia.

Varias llamadas alertaron a Emergencias del suceso. Sobre las once y veinte, informaron de una avioneta pequeña que había caído al agua. Testigos escucharon el golpe. Cayó en Cala Reona, en la zona de la playa de El Descargador. La aeronave quedó totalmente destrozada debido al golpe.

Una embarcación de recreo que había por la zona rescató el cuerpo del piloto y se dirigió al puerto de Cabo de Palos. Salvamento Marítimo confirmó que el piloto había fallecido, indican fuentes cercanas al caso.

El plan de vuelo solo contemplaba una persona en la aeronave, aunque los buzos de Salvamento Marítimo y la Benemérita trabajan en la zona para descartar la presencia de más gente a bordo, indican desde el departamento que dirige José Vélez.

El difunto es un hombre de origen británico que, según el 112, tiene 66 años de edad. El cadáver fue llevado al puerto de Cabo de Palos por el barco de recreo que lo recogió, y ahí permaneció hasta la llegada del médico forense y custodiado por agentes del Instituto Armado. El protocolo es que el cuerpo sea llevado al Instituto de Medicina Legal, donde la autopsia confirmará la causa del deceso.