22 de septiembre de 2020
22.09.2020
La Opinión de Murcia
Terrorismo

Dos supremacistas blancos planeaban ataques racistas en Cataluña desde Lleida

Desde Telegram incitaban a pasar a la acción emulando a terroristas como los que perpetraron las matanzas de Noruega o Nueva Zelanda

22.09.2020 | 12:07
Vehículo de los Mossos d'Esquadra

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han arrestado a dos hombres de 30 años y de nacionalidad española por planear atentados racistas en Cataluña. Según la policía catalana, esta es la primera investigación que detecta un germen de supremacismo blanco en un estado tan avanzado en España, una ideología que defiende la raza blanca por encima del resto y que apoya el uso de la violencia para imponerla. Estos dos detenidos, según el comisario de Información Xavier Porcuna, admiraban –e incitaban a emular– a Brenton Tarrant, autor del asesinato de 51 personas en Christchurch (Nueva Zelanda) el 15 de març de 2019 y se consideraban "antisistemas" porque aseguraban que los gobiernos occidentales en Europa estaban debilitando a las familias blancas al favorecer la inmigración de personas del norte de África.

La investigación arrancó en junio del 2019 cuando agentes de Información hallaron en un foro abierto al público –'Burbuja.info'– un manifiesto –escrito por uno de los dos arrestados– que presentaba muchas analogías con el contenido teórico que conectaba con la matanza de Brenton Tarrant o de Anders Behring Breivik, que el 22 de julio del 2011 llevó a cabo una masacre en Noruega que costó la vida a 76 personas.

Ese hilo condujo a los policías hasta la población de Pobla de Cérvoles (Les Garrigues) en la que los dos sospechosos se habían instalado con la intención de fundar una comunidad de raza blanca –una parte de sus planes que también casaba con su ideología supremacista contraria a las grandes ciudades–. Desde allí coordinaban una intensa actividad en las redes sociales dirigida a seguir los pasos de terroristas como Tarrant o Breivik. Los Mossos, al descubrir la radicalidad de los mensajes que difundían, activaron seguimientos presenciales para tenerlos controlados mientras avanzaba la vigilancia de su actividad en internet.

Tenían cuatro canales de Telegram. Dos en abierto y dos privados. En los dos públicos no se cortaban un pelo. Animaban constantemente a pasar a la acción –incluso reprochaban a sus suscriptores la falta de valor que suponía no hacerlo– y volcaban reflexiones acerca de la supuesta degeneración actual de la que responsabilizaban a personas de raza negra, árabe, china o judía y también a homosexuales y mujeres: "Debemos formar comunidades blancas, tener hijos, vivir austeramente, en la naturaleza, pero sobre todo, prepararnos para el inicio de las guerras raciales". En uno de estos chats había casi mil suscriptores.

Para acceder a los dos canales privados era necesario ser invitado por alguno de los administrados. Los miembros de estos dos últimos formaban núcleos más reducidos. En el interior de esas comunidad los mensajes que enviaban eran todavía más radicalizados. A través de este sistema de comunicación, enviaban manuales para fabricar artefactos explosivos u armas caseras. En las últimas fechas, según Porcuna, las muestras de que planeaban pasar al ataque era constantes. Uno de ellos había iniciado trámites para adquirir armas de fuego y uno de los usuarios había comunicado que ya disponía de estas.

El autor del manifiesto detectado en junio del 2019 abandonó su casa de Les Garrigues hace pocos meses y se trasladó a El Campello (Alicante). Los Mossos avisaron a la Guardia Civil, que se sumó al dispositivo de vigilancia. El pasado 11 de septiembre, el caso tuvo que precipitarse porque este sospechoso había adquirido una droga para sedar y violar a una mujer. Ese día fue arrestado y trasladado a Cataluña. En su presencia, los Mossos registraron su domicilio en la Pobla de Cèrvoles y también el de su socio. En ambos domicilios han aparecido libros vinculados al nazismo o al antisemitismo y publicaciones que tratan de distinguir entre las supuestas bases genéticas diferentes de las razas. También había "navajas, hachas, cuchillos, un arma de fuego antigua y un revolver". Abundante material que Porcuna confía en que sirva para hacer aflorar hasta qué punto se estaba creando un grupo organizado, cuántas personas lo integrarían además de los dos arrestados o si existía ya un objetivo para atentar. No están descartados nuevos arrestos en función de lo que resuelvan las pesquisas. El juzgado de instrucción 4 de Lleida ha dejado en libertad con cargos a los dos detenidos.

"Nunca se había realizado una operación así en España. Ha habido expresiones terroristas de supremacismo blanco en el mundo y es un fenómeno que preocupa y al que los cuerpos policiales destinamos mucho esfuerzo en prevención". Por suerte en esta ocasión se ha podido desarticular a tiempo. Esta ideología supone "una amenaza" para la seguridad porque defiende el uso de la violencia de las personas blancas y heterosexules contra el resto de razas u orientaciones sexuales, ha subrayado Porcuna.

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