24 de enero de 2020
24.01.2020
Homofobia

Un neonazi confiesa haber asesinado a un homosexual en 2000 y acepta 15 años

El cuerpo apareció con 17 puñaladas, una margarita en la oreja y con la inscripción "Hitler tenía razón"

24.01.2020 | 19:26

Un neonazi ha confesado este viernes ante un jurado popular en la Audiencia de Barcelona haber matado a Anilo Viterbo, un hombre equatoriano homosexual con el que había concertado una cita en la localidad de Montgat (Barcelona) en el año 2000 y ha aceptado la pena de 15 años de cárcel por el crimen. Es el primer crimen con agravante por homofobia que llega a juicio en Cataluña.

Cristian A., de nacionalidad colombiana, ha admitido ser el autor de la muerte de Anilo Viterbo, cuyo cadáver apareció con diecisiete puñaladas, una margarita en la oreja y rodeado por las inscripciones "Hitler tenía razón" y "KKK", que había pintado en la pared con sangre de la víctima. "Sí, lo maté con un cuchillo a puñaladas", ha reconocido al inicio del juicio después de que su defensa entregara a la sala un escrito con la confesión del asesinato, que ha provocado un giro de 180 grados en el guión.

Cristian A. ha aceptado ser el asesino de un crimen que, de acuerdo con la Fiscalía, fue "despiadado, vil y desproporcionado", así como "totalmente desafecto y apático al dolor y sufrimiento" de la víctima.

Diecisiete años después del asesinato, el acusado fue detenido en Colombia, donde residía desde 2012, y fue extraditado un año después a España, donde había servido en el Ejército y tiene antecedentes penales por agresión sexual y violencia machista.

El asesino confeso ha explicado que, en marzo del año 2000, fue en tren a Montgat para encontrarse con un hombre, al que conoció a través de un anuncio que previamente había publicado, y con el que supuestamente iba a mantener relaciones sexuales, un detalle que no ha especificado durante su breve declaración.

Desprecio hacia la homosexualidad

Una vez allí y después de que la víctima se desnudara, lo acuchilló en cuello, corazón y pulmones guiado, según el fiscal, "por el único desprecio que sentía hacia la orientación homosexual" sin que el agredido pudiera hacer nada para defenderse. "No tuvo posibilidad alguna de defensa eficaz al ser atacado de forma súbita, inesperada y totalmente sorpresiva, hallándose profundamente afectado por el consumo previo de bebidas alcohólicas", subraya Fiscalía, quien acusa a Cristian A. de actuar "movido por la clara intención de acabar con la vida" de la víctima, que le resultaba "indiferente".

Antes de marcharse de la escena del crimen, el asesino colocó una margarita en la oreja del cadáver, que yacía desnudo en el suelo, y escribió en la pared del domicilio mensajes homófobos con sangre: "Hitler tenía razón" y las siglas del Ku Klux Klan.

Investigación reabierta

Tal como él mismo ha detallado, meses después del homicidio, la Guardia Civil le tomó declaración en el marco, ha dicho, "de una de las vías de la investigación", que acabó paralizada durante más de una década por la falta de pruebas e indicios. Sin embargo, en 2016 los Mossos reabrieron la investigación, y en 2017 acabaron deteniendole en Colombia, donde había huído años después del crimen, pudiendo demostrar que era de ideología neonazi. El caso se logró resolver con interrogatorios a más de 30 personas y recuperando archivos y horarios de la red de tren y metro de entonces.

En esta primera jornada del juicio, que continuará el próximo lunes, ha declarado un testigo que halló el cadáver de la víctima en circunstancias "surrealistas" y que, tal como ha relatado, fue el encargado de avisar inmediatamente a la policía local.

Acabar con la impunidad

El Observatori Contra la Homofobia de Cataluña (OCHC) reafirma su condena ante unos hechos que considera "extremadamente graves" porque añaden al crimen componentes de "odio, homofobia y racismo". "Ante esta gravedad creemos que es necsaria una sentencia justa que repare devidamente a las víctimas" ha expuesto el presidente de la entidad Eugeni Rodríguez. El presidente ha querido agradecer el "trabajo de los Mossos" que ha permitido que el caso "no quede en la impunidad". Algo, la impunidad de los agresores homófobos, que sigue siendo una asignatura pendiente en las agresiones que sufre el colectivo LGTBI en Cataluña que, este año, han aumentado un 137% según la entidad.

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