Los ocho integrantes de la Brigada Central de Salvamento Minero han superado esta mañana la mitad del camino que les separa hasta el tapón bajo el que se encontraría Julen. Después de una noche bastante complicada, en la que especialistas en montaña de la Guardia Civil han tenido que realizar tres microvoladuras por la dureza del terreno, ya se ha superado la barrera de los dos metros de túnel horizontal.

De los aproximadamente cuatro metros que hay que excavar para alcanzar el pozo original, los mineros han alcanzado a las once de la mañana los 2,1 metros. Así lo han confirmado los técnicos que supervisan estas tareas de rescate y que avanzan que se está muy cerca ya de poder utilizar "un tipo de georradar" que permitirá localizar el lugar exacto en el que se encuentra el pequeño, "antes incluso de que se complete esta galería".

De nuevo pizarra y cuarcita

Como se sospechaba de antemano, pese a que en las primeras cinco horas de trabajo de los mineros se alcanzó la cota de un metro de túnel, de nuevo aparecieron a primera hora de esta madrugada materiales como la pizarra y la cuarcita. Los expertos artificieros de la Guardia Civil tuvieron que aplicar microcargas explosivas en al menos una docena de puntos para facilitar la continuidad de los trabajos por parte de los mineros. Así es cómo se ha podido completar otro metro de excavación en un tiempo aproximado de 11 horas.

Así será el intento de rescate de Julen con los mineros

Así es el intento de rescate de Julen con los mineros. Vídeo: Fernando Montecruz.

En función de la velocidad que se ha mantenido durante la madrugada sería posible pensar que restan aún otra 24 horas de trabajo. Sin embargo, los especialistas consultados confían en que de nuevo vuelvan los estratos menos duros y ese plazo pueda recortarse. De esta forma, tal y como ya alertó la Guardia Civil, cualquier cálculo debe ser tomado con bastante prudencia.

La montaña marca el ritmo

El portavoz de la Guardia Civil de Málaga, Jorge Martín, ha explicado este viernes las tareas que continúa realizando el operativo de rescate de Julen, incidiendo en que la montaña es la que está marcando el ritmo de trabajo, dada su extrema dureza.

Ha sido él quien ha explicado que hasta ahora se han tenido que realizar tres microvoladuras. En cada uno de estas, se necesitan unas dos horas de tiempo.

No ha dado plazos pero ha insistido en que es la montaña la que marca el ritmo de trabajo, reiterando que se están encontrando con material "extremadamente duro", al igual que ocurrió con la perforación vertical efectuada antes de esta fase.

Martín ha informado también de que el helicóptero de la Guardia Civil que está en la finca de Totalán ha despegado en dirección a Sevilla para traer más material explosivo por si es necesaria su utilización. También ha dejado claro que el ánimo entre el operativo, compuesto por 26 efectivos de la Brigada, la Guardia Civil y el Consorcio Provincial de Bomberos, es "igual de alto" que este jueves, cuando iniciaron la bajada.

Nueva fase crítica

Mientras, el exdirector de la Brigada de Intervención Minera, Santiago Suárez, ha asegurado este viernes que el equipo que trabaja en estos momentos en el rescate de Julen en un pozo en Totalán (Málaga) tiene por delante una fase crítica que es "comunicar la galería con el lugar exacto donde se encuentra Julen", ante lo que ha recordado que la información disponible sobre la posición en la que podría estar el menor no es exacta.

Según ha explicado en una entrevista en Onda Cero, "antes de acometer la fase final de comunicación conviene tener claro donde está (el niño), porque tampoco sabemos si está un poco más arriba, abajo o enfrente". Suárez ha destacado, además, la necesidad de realizar el resto de la galería debido a la proximidad al pozo.

El especialista ha resaltado la complejidad de la excavación que están realizando sus compañeros debido a la dureza del terreno, aunque ha admitido que el hecho de que sea un espacio rocoso permite trabajar con mayor seguridad a los brigadistas.

"La dureza retrasa, pero nos facilita también la comunicación. Si fuese un terreno blando habría un riesgo de derrabe y esto nos permite que el posteo sea más rápido", ha añadido. Ha destacado asimismo, que la construcción de la galería para comunicar el túnel con el pozo donde está Julen ha pasado una primera fase crítica que fue el inicio de los trabajos desde la jaula.