13 de diciembre de 2018
13.12.2018
Investigación

El caso del bebé muerto en Vigo podría terminar en 4 años de prisión si se aprecia delito de imprudencia con muerte

El juzgado investiga lo ocurrido y permite el entierro pero no la incineración por si realizan más pruebas

13.12.2018 | 12:04
La zona de Urgencias del Álvaro Cunqueiro.

Un parto en casa sin asistencia médica profesional que acabó en tragedia. La muerte de un bebé cuyos padres optaron porque naciera en su propio domicilio, como ya habían hecho con su hermano mayor, a causa de las complicaciones que se presentaron durante el nacimiento pues el niño venía en posición podálica (de nalgas), ha conmocionado a la ciudad. El pequeño fue trasladado al Hospital Álvaro Cunqueiro, pero a pesar de que el personal de Urgencias trató de reanimarlo, no pudieron evitar el fallecimiento. La madre, que responde a las iniciales T.M.D., de 33 años, fue evacuada al centro sanitario junto al bebé, todavía vivo, en una ambulancia medicalizada, según fuentes del 061 que recuerdan que no pueden trasladar en ambulancia a ningún fallecido.

El Juzgado de Instrucción 5 de Vigo, en funciones de guardia, ha abierto una investigación rutinaria y ha permitido el entierro del pequeño, al que ya se le practicó la autopsia, si bien se ha prohibido incinerar sus restos por si fuese necesario realizar nuevas pruebas forenses más adelante.

Los hechos ocurrieron el lunes pasado sobre las 14.00 horas, cuando una mujer, desde el domicilio del pequeño, solicitó a Urxencias Sanitarias de Galicia asistencia médica porque se había puesto de parto. El 061 envió una ambulancia asistencial con dos técnicos y otra medicalizada, con enfermero y médico, personal que tras intentar ayudar en el propio domicilio a la mujer y al bebé los evacuaron al Hospital Cunqueiro. Pero el niño falleció por hipoxia al quedarse durante varios minutos sin oxígeno durante el parto, según los informes médicos preliminares.

La propia madre habría acudido al juzgado de guardia para solicitar el permiso de enterramiento del bebé fallecido durante el parto. Fue entonces, después de preguntarle las causas de la muerte, cuando la mujer explicó las circunstancias en las que había tenido al bebé. También el hospital envió al juzgado de guardia un informe sobre el suceso.

De momento no hay diligencias abiertas por estos hechos, pero sí la investigación habitual sobre este tipo de fallecimientos. A la Fiscalía no le consta ninguna denuncia sobre el tema, ni de la madre contra la persona que la asistía en el parto, ni de esta contra la madre. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) informó ayer de que judicialmente no hay nada relevante y que la jueza de Instrucción 5 se inhibirá en favor del magistrado de Instrucción 4 a tenor de la fecha en que ocurrieron los hechos. Este juzgado será quien incoe diligencias si considera que existió algún tipo de negligencia o imprudencia.

Así, el letrado vigués Carlos Borrás destaca que lo más importante es si la madre conocía ya con antelación al momento del parto que el bebé venía de nalgas. En igual sentido se pronuncia Alfonso Iglesias, médico y abogado especialista en temas sanitarios: "Si la madre lo sabía y libremente decidió tener el parto en su domicilio sin ayuda profesional, podría tratarse de un delito de imprudencia con resultado de muerte, penado hasta con 4 años de prisión o un delito de lesiones, penado con 2 años".

Iglesias incide en que la posición podálica conlleva problemas serios en un parto y más en casa pues un porcentaje muy elevado requieren de cesárea. "Si se sabe que el bebé viene de nalgas, no es coherente tenerlo en casa. Puede ser también un delito de omisión de socorro", concluye. En estos casos también podría tener responsabilidad el padre.

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