El Cuerpo Nacional de Policía ha desarticulado una red dedicada a la distribución ilícita de sustancias anabolizantes en una operación, desarrollada en las provincias de Cádiz y Madrid, en la que han sido detenidas seis personas.

Según ha informado la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, los agentes han intervenido en esta operación, denominada 'Tríceps', más de 700 cajas de botes de fármacos que en el mercado negro podrían superar los 9.000 euros.

En el Puerto de Santa María (Cádiz) han sido arrestados R.A.S.R., D.R.R. y E.H.M., en San Fernando (Cádiz) C.P.R., y en Madrid I.V.J. y F.R.F.

Los fármacos eran vendidos a personas que habitualmente frecuentan los centros deportivos y gimnasios y las transacciones se realizaban a través de Internet.

La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Consumo y Medio Ambiente de la UDEV Central perteneciente a la Comisaría General de Policía Judicial, comenzó en septiembre del año pasado al detectar la presencia de una persona que ofertaba este tipo de sustancias a través de Internet. La continuación de las pesquisas llevó al descubrimiento de una red que operaba en San Fernando y en Madrid y cuyos integrantes obtenían los referidos fármacos desde países como China, Pakistán, Turquía, India, Grecia o España. Posteriormente, la Policía logró identificar a distintos compradores de estas sustancias, así como a las personas que les proveían de los anabolizantes.

Dichas sustancias son fármacos destinados a tratar enfermedades tales como la anorexia, anemia o lesiones musculares, pero estos productos administrados en individuos sanos y en dosis elevadas provocan un aumento significativo de la masa muscular y el rendimiento deportivo.

Su utilización sin control médico puede provocar efectos secundarios como vómitos, diarreas, excitación, insomnio, depresión, trastornos en la erección, inhibición de la producción de espermatozoides -que puede llegar a la esterilidad-, hipercolesterolemia, edema, aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o efectos hepatóxicos.

También pueden producir al consumidor una sensación de bienestar y euforia, lo que puede conllevar el uso abusivo de estas sustancias, así como depresión, agresividad e inestabilidad emocional del que los toma.