El accidente tuvo lugar en Gaobeidian, en el este de Pekín, al explotar ayer una bomba subterránea conectada con cuatro tanques de residuos, según las autoridades locales de seguridad laboral.

Dos trabajadores murieron antes de ser ingresados en el hospital pequinés de Chaoyang, el tercero cuando recibía tratamiento de urgencia en el mismo centro, y el cuarto en el Hospital General de la Aviación Civil.

En total 23 trabajadores fueron ingresados en Chaoyang, de los que cinco fueron dados de alta tras un chequeo médico, y 15 siguen recibiendo tratamiento, según informó Hao Fengtong, doctor encargado de enfermedades laborales e intoxicaciones en este hospital.

Los síntomas de los ingresados sugieren que fueron intoxicados principalmente por hidrógeno sulfurado, pero la explosión en la planta de residuos podría haber producido otros gases letales como el metano.

China es uno de los países con mayor número de siniestros laborales, que dejan alrededor de 10.000 víctimas mortales cada año.