Los Mossos han detenido hoy a cinco miembros de la familia del bebé -la madre, el abuelo materno, su compañera sentimental, la madre de ésta y su actual pareja-, después de que hacia las 05.00 horas de la madrugada llevaran al niño al hospital Sant Antoni Abad de Vilanova, donde ha ingresado ya cadáver.

Aunque el médico forense no ha podido confirmar el motivo de la muerte, sí ha encontrado en el cuerpo del bebé indicios de malos tratos antiguos, por lo que será la autopsia la que deberá determinar la causa de la muerte del pequeño.

Un vecino de la familia, Marcos Rubio, ha asegurado a Efe que no se trata de una familia conflictiva y que, "aunque tenían sus más y sus menos, se veían gente de bien".

"Todas las mañanas, cuando iba a trabajar, veía a la madre con el carro del niño, no sé si lo llevaba a que se lo cuidaran para ir ella a trabajar, no tengo ni idea", ha afirmado este vecino, quien aunque "no pondría la mano en el fuego", dudaba de que la familia hubiera maltratado al bebé.

"A un chiquillo tan pequeño, por malo que seas de corazón, desatendido no lo puedes tener y menos pegarle una paliza; me extraña mucho, pero si dicen los médicos que tiene moratones ...", ha dicho.

Otra de las vecinas, Isabel Sánchez, que había cuidado en alguna ocasión del pequeño, ha recalcado que el niño, "que era precioso", "estaba abrigadito y limpito".

Sánchez, que ha confesado estar "espantada" por el suceso, ha asegurado que el abuelo del niño "es una buena persona" y que a su madre, una joven de 18 años, "la veía bien" y que la había tratado antes de que tuviera al niño.

La vecina considera que "ahí ha tenido que pasar algo raro", porque no cree que "haya ni desnutrición ni malos tratos" por parte de la familia.

Los detenidos son la madre del niño, Yazmina F.N., de 18 años; el abuelo, Juan F.L, de 47; su compañera sentimental, María de la Sierra A.M., de 21; la madre de esta última, María de la Sierra M.C., de 45; y su novio, Antonio F.P., de 44, todos ellos de nacionalidad española y vecinos de Vilanova.

Los cinco permanecen aún en dependencias policiales en Vilanova, donde han prestado declaración durante todo el día, sin que haya trascendido por el momento la implicación de cada uno de ellos en la muerte del niño.

Los mismos familiares han sido quienes han trasladado al bebé al centro hospitalario sobre las 05.00 horas de la madrugada, junto con agentes de la Policía Local de Vilanova a quienes habían alertado al darse cuenta de que el niño no se encontraba bien.

La familia reside en un lugar llamado Can Xicarró, en condiciones precarias, según una tía del bebé, que ha explicado que hasta hace tres o cuatro meses, Yazmina y su hijo vivían en casa de una hermana, que eran quien se ocupaba principalmente de la criatura.

Al parecer, la abuela materna del niño, que reside en Zaragoza, ya había informado con anterioridad a los servicios sociales sobre las condiciones en que se encontraba su nieto.