La búsqueda de los marineros se mantiene activa, después de que en la jornada de ayer fuese preciso replegar los medios de salvamento a causa del mal tiempo.

Desde esta mañana estuvieron trabajando en el área del siniestro medios del Ministerio de Fomento, a los que se sumaron efectivos del servicio de guardacostas de la Xunta. El temporal sólo había permitido que permaneciese en alta mar la pasada noche el "Don Inda", dadas las características técnicas de este moderno buque polivalente.

Este barco retomó por la mañana las tareas de búsqueda de los tripulantes y también comenzó el desarrollo de un dispositivo de barrido de la zona por aire, a cargo de los helicópteros "Helimer Galicia", y "Pesca II", que trabajan por turnos. A estas actividades se sumó el barco "Irmáns García Nodal", cuando mejoraron las condiciones meteorológicas.

Con la caída de la noche y debido a la falta de luz, este buque comenzó el regreso a su base, al igual que los helicópteros, y mañana se decidirá, en función de la predicción meteorológica, qué medios salen a buscar a los tripulantes desaparecidos.

El accidente del "Cordero" ha abierto una polémica sobre si deben salir o no a faenar los buques cuando hay amenaza de temporal en el mar. La Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros (AETINAPE) ha pedido a las autoridades que se obligue a regresar a puerto a la flota que se encuentre cercana a la costa cuando haya temporales.

Además, el alcalde de Ribeira, José Luis Torres Colomer, marino mercante de profesión, consideró que no es el momento de buscar culpables sobre lo sucedido, "pero ya son demasiadas muertes, hay que empezar a pensar en si vale la pena salir al mar en determinadas circunstancias adversas".

No obstante, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseguró que su Gobierno ha tomado medidas para "extremar" la seguridad de los barcos y ha considerado que "probablemente" no pueda haber un instrumento legal que "prohíba taxativamente" la salida al mar en situaciones de alerta.

Cuando se hundió el "Cordero", un moderno arrastrero de litoral con casco de acero y que acaba de ser sometido a una revisión de mantenimiento, contaba con una tripulación de ocho hombres y estaba regresando a puerto.

Tres de los marineros fueron rescatados tras pasar casi dos horas en las frías aguas y cinco desaparecieron si bien posteriormente se localizó el cadáver de uno de ellos.

El fallecido es el mecánico Francisco Alboreda, enterrado hoy en su localidad de Porto do Son, mientras que los tres marineros rescatados con vida son los gallegos Marcos Antonio Ures García (patrón de la embarcación) y José Manuel Parada Argibay, además del indonesio Hendra Hermawan.

Los dos últimos han sido dados de alta este mediodía en el hospital Juan Canalejo, donde el patrón del buque evoluciona favorablemente.

Los marineros desaparecidos son los gallegos José Alfonso Sotelo y Alberto Otero, y otros dos de nacionalidad indonesia, Slamet Hermanto y Rudiyanto Wayudi, ambos residentes en A Coruña.

Psicólogos especializados en catástrofes atienden desde ayer a las familias de los náufragos, profesionales que han atendido casos como el de los cuatro muertos al ser arrollados en un paso a nivel en Valga; el accidente laboral en la construcción del AVE en Ourense o el caso de un siniestro de tráfico en el que murieron cuatro miembros de una familia.