Ayer, miércoles, una joven denunció en dependencias de la Ertzaintza haber sido agredida sexualmente por un amigo suyo. Según explicó, esta persona también la habría maltratado física y psíquicamente mientras la mantenía retenida contra su voluntad durante varias semanas.

Según la denunciante, un día del pasado mes de julio un amigo suyo se ofreció a pernoctar en el domicilio de la joven para hacerla compañía, pues ésta padece una serie de problemas de salud.

Sin embargo, una vez en el domicilio el individuo comenzó a insultarla, a golpearla y a agredirla sexualmente.

A partir de ese momento la mantuvo secuestrada y aislada en la vivienda, le rompió el teléfono móvil, cortó la línea del teléfono fijo, le quitó las llaves de casa y la dejó encerrada.

La joven tenía que permanecer en la vivienda y solamente podía salir a la calle en compañía de su secuestrador. Las vejaciones y las agresiones físicas y sexuales volvieron a repetirse, e incluso llegó a sustraer dinero para sus gastos.

A mediados de agosto regresaron los familiares de la agredida de vacaciones, pero ella ocultó los hechos y atribuyó su mala condición física a su enfermedad.

No obstante, pasados los días ante la preocupación e insistencia de su familia por su estado acabó confesando lo sucedido. Los familiares denunciaron los hechos, tras lo cual agentes de la Ertzaintza detuvieron ayer al presunto delincuente, que ha sido acusado de una serie de hechos contra la libertad sexual, detención ilegal y de diversas agresiones físicas y psíquicas.