Los vecinos de la zona conocida por Los Ventorrillos, en el pueblo de Santa Ana, se mostraban sorprendidos por las personas que habían sido protagonistas del asesinato y que solían realizar sus compras en los establecimientos de la zona. "Los dos se conocían, pero no como amigos, pues cada uno iba por su lado", explicaba un vecino.

"La víctima, que sufría una cojera y le llamaban 'Vitali', era una persona extremadamente educada", desvelaba una mujer. Respecto al argelino detenido, varias personas aseguran que nunca había dado problemas en el pueblo, "si entraba en un bar, se tomaba su cerveza y se iba, sin pegas", dicen, añadiendo un vecino que el apodo de 'El Zumbao' se debía a su fija mirada. "Era una personal normal, pero si ha sido el culpable es que no tenía que estar bien de la cabeza".

También hablaron del lugar donde residían ambos, "pues ahí sí se ha producido peleas, algunas gordas. Dentro se alojan desde hace años, como okupas, grupos de personas de diferentes nacionalidades y han tenido altercados entre ellos".