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Tras los excesos del verano

La 'era Ozempic' no mata las dietas: septiembre dispara hasta un 40% las consultas para perder peso

Métodos que prometen adelgazar en poco tiempo, como paleo, keto, o el ayuno, conviven con los fármacos

Dietistas y nutricionistas aprecian un creciente interés por conseguir un buen estado de salud general

La 'era Ozempic' no mata las dietas septiembre dispara hasta un 40% las consultas para perder peso

La 'era Ozempic' no mata las dietas septiembre dispara hasta un 40% las consultas para perder peso / Agencias

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Patricia Martín

Madrid

Cada septiembre, es como en Año Nuevo. Con la vuelta al trabajo y las rutinas, llegan los buenos propósitos: cuidarse, dejar de fumar o apuntarse al gimnasio. Y, tras los excesos del verano, se despierta el anhelo de perder los kilos de más que se han ganado en el periodo estival, por lo que se desata la fiebre por hacer una de las múltiples dietas populares o al menos comer menos y más sano. Y los nutricionistas están notando que este año continúa el interés en ellas, pese a la popularización de los fármacos para adelgazar de la 'era Ozempic'.

Ana Morales, psicóloga especializada en nutrición, explica que las consultas de personas preocupadas por perder peso se incrementan habitualmente en septiembre entre un 25% y un 30% y en los últimos años, como se escalonan las vacaciones, "la gente empieza a tocar a la puerta ya en agosto". "En este época es como si fueran los exámenes de recuperación y nos ponemos en modo restricción. Muchas personas quieren compensar rápidamente lo que han hecho mal durante el verano y ahí empieza el problema, que nos lo tomamos como un castigo, como 'me he portado mal', ahora tengo que cerrar el pico", describe.

"La popularización de los fármacos contra la diabetes y la obesidad no ha provocado una bajada en la pérdida del interés por adelgazar [con métodos tradicionales]"

Aitor Sánchez

— Nutricionista

El nutricionista y divulgador Aitor Sánchez corrobora que las personas que acuden a la clínica que codirige, el centro de nutrición Aleris, en busca de un plan de alimentación tras el verano aumentan entre un 30% y un 40%, aunque no todas ellas buscan hacer dieta. "La gente en este periodo busca salud en general", explica. En su opinión, la extensión de los fármacos para la diabetes y la obesidad "no ha provocado una bajada en la pérdida del interés por adelgazar [con métodos tradicionales], ni muchísimo menos".

"Más bien lo que estamos viviendo es una convivencia de perfiles y de abordajes", explica, en referencia a que algunas personas quieren perder peso con los patrones tradicionales y los que se inyectan los medicamentos con prescripción médica buscan en los nutricionistas un "acompañamiento", para evitar los efectos secundarios, tomar los nutrientes necesarios pese a la pérdida de apetito y evitar el efecto rebote de cuando dejen de tomarlos.

Dieta saludable basada en verduras, fruta y agua.

Dieta saludable basada en verduras, fruta y agua. / EPC

Y también Àlex Blasco, dietista nutricionista del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, coincide en que "septiembre es como un segundo enero". "Después de los excesos de las vacaciones, mucha gente intenta compensar de forma brusca: cambia sus horarios de sueño, aumenta de golpe la actividad física o hace restricciones muy severas con la comida", advierte.

En Reino Unido un sondeo a 2.000 británicos mostraba que el 57% tenía intención de empezar una dieta o una alimentación más saludable en septiembre

Además, no es un fenómeno exclusivamente español. Encuestas realizadas en otros países europeos detectan también el deseo de adelgazar tras acabar el verano. En Reino Unido, por ejemplo, un sondeo a 2.000 británicos realizado en 2019 mostraba que el 57% tenía intención de empezar una dieta o una alimentación más saludable en septiembre, porque un porcentaje similar indicaba haber ganado peso durante las vacaciones. Y en Italia las reservas de consultas dietéticas registraron en 2025 un incremento del 24%, el segundo gran pico tras enero, cuando el Año Nuevo y el fin de las Navidades despiertan también los buenos propósitos.

"En Navidad se ganan, de media, unos cinco kilos y en agosto unos tres, porque la gente confunde relajarse con aflojar los hábitos alimentarios"

Ana Cristina Pérez Urdaneta

— Dietista Nutricionista

Según la nutricionista Ana Cristina Pérez Urdaneta, en Navidad se ganan, de media, unos cinco kilos y en agosto unos tres, porque "la gente confunde relajarse con aflojar los hábitos alimentarios". Según su experiencia, es habitual que incluso los pacientes que acuden a su consulta y a lo largo del año han conseguido adquirir un "metabolismo balanceado", también hagan excesos en verano y, "lo que han ganado, se pierde". En esta época, añade, es cuando más de moda se ponen las dietas milagro que prometen la pérdida de los kilos ganados en apenas 15 días: "La paleo, la keto, la de la piña, la de limón, el ayuno... son infinitas", enumera. Para no iniciados, la dieta keto reduce al mínimo los hidratos y prioriza grasas y proteínas; la paleo busca imitar una alimentación basada en carnes, pescados, frutas, verduras y frutos secos, evitando ultraprocesados y cereales. El ayuno intermitente concentra las comidas en determinadas franjas horarias, mientras que las dietas de la piña o del limón son planes muy restrictivos que giran en torno a esos alimentos y prometen pérdidas rápidas de peso.

Las recomendaciones

Sin embargo el problema, según coinciden todos los especialistas consultados, no son "los chiringuitos, las cervecitas o los helados" que se consumen en verano, según ejemplifica Ana Morales, sino querer perder "todos los kilos de golpe". "Cuando el cuerpo se pone a dieta, y más si es muy restrictiva, activa el modo supervivencia y empieza a luchar por buscar comida y por eso te entran ganas de comer incluso lo que nunca te ha apetecido. Tarde o temprano sucumbes y ahí aparece la culpa y la sensación de fracaso. Entonces, volvemos a la dieta y es un círculo que se va retroalimentado, con atracones muy peligrosos de los alimentos prohibidos que emocionalmente te pueden dejar echo polvo", resume.

"Hay que volver a los buenos hábitos pero sin convertir septiembre en el mes de castigo"

Ana Morales

— Psicóloga especializada en nutrición emocional

En opinión de Morales, tras las vacaciones "hay que volver a los buenos hábitos pero sin convertir septiembre en el mes de castigo". "Las personas que tienen problemas con la comida tienen que planearse por qué y, a partir de ahí, construir las nuevas rutinas. Hay que ponerle nombre y apellidos a la infección porque no es lo mismo comer porque estás triste, tienes problemas familiares o mucho estrés, hay que trabajar la parte psicológica", explica.

Àlex Blasco también opina que en esta época hay "desechar la idea de compensar los excesos" con "dietas muy restrictivas o saltándose comidas". "Lo recomendable es recuperar nuestro patrón habitual de alimentación sin obsesionarnos con la báscula, porque nuestro cuerpo vuelve progresivamente a su equilibrio. Comer de manera saludable no significa comer de manera perfeta. Es más importante la constancia que la perfección", concluye.

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Fuente: El Periódico

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