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Movilidad

Cae el carnet de conducir entre los más jóvenes: los nuevos conductores menores de 24 años pasan del 73% al 57% en 40 años

El coste y las alternativas de movilidad sobre todo en las grandes ciudades despuntan como los principales motivos del descenso

Álex es un joven que se está sacando el carnet en la Autoescuela Stilo de Terrassa

Álex es un joven que se está sacando el carnet en la Autoescuela Stilo de Terrassa / DLF

David López Frías

David López Frías

"Llevo 35 años con la autoescuela y antes había una cantidad de chavales de 18, 19 o 20 años en clase que ahora no tenemos. Actualmente, los jóvenes tienen otras prioridades y un abanico enorme de transportes alternativos", explica Fernando Lara, director de Autoescuelas Lara, una de las más importantes de Madrid, con más de 60 centros en toda la capital.

En efecto, los datos apuntan a que los más jóvenes de entre 18 y 25 años cada vez se sacan menos el carnet de conducir de clase B. Según cifras de la Dirección General de Tráfico, hace 40 años (1986) se expidieron 765.420 carnets de clase B, de los cuales 588.560 correspondía a menores de 25. Un 76,89% del total. Empezamos el siglo con una leve caída, tanto en cifras totales como en este grupo de edad: 602.015 permisos de este tipo expedidos en el año 2000, de los cuales 442.141 fueron menores de 25. Un 73,44% del total. Y en 2024, último año del que hay datos disponibles, la tendencia a la baja resulta mucho más significativa: se expidieron 356.870 licencias, de las que 203.615 corresponden al grupo de edad más joven (entre 18 y 25 años): un 57,06% del total.

Gráfico que muestra la evolución del carnet de conducir desde 1986.

Hace 20 años, sacarse el carnet era la segunda preocupación de los jóvenes españoles

Los datos señalan un cambio de paradigma con respecto a hace 20 años. Así, en 2006, la Fundación RACC publicó una macroencuesta, realizada entre 1.211 jóvenes de entre 17 y 29 años, en la que la segunda preocupación de los jóvenes españoles era disponer del carnet de conducir, solo ligeramente por detrás de las relaciones con los amigos, y notablemente por delante de tener un piso. Entre las chicas, el interés es aún menor. De hecho, en los últimos 40 años ha aumentado la brecha en la obtención del carnet. Si en 1986 se lo sacaban el 62% de chicos frente al 38% de chicas, en 2024 la cifra aumenta al 67% entre los varones y cae al 33% entre las mujeres jóvenes.

"Llevo 35 años con la autoescuela y veo que los jóvenes tienen otras prioridades y un abanico enorme de transportes alternativos"

Fernando Lara

— Director de Autoescuelas Lara

Transporte alternativo

Son varios los factores que podrían explicar este descenso. Ahí está, por ejemplo, desde el factor económico hasta la gran variedad de transportes alternativos con los que se cuentan ahora respecto a décadas anteriores. Los VMP (patinetes eléctricos), la proliferación de los VTC (vehículos de transporte con conductor, como Cabify, Uber o Bolt), las bicicletas y la apuesta en las grandes ciudades por el transporte público despuntan como alternativas al coche.

Entre las mujeres, el interés es aún menor: si en 1986 se lo sacaban el 62% de chicos frente al 38% de chicas, en 2024 la cifra aumenta al 67% entre los varones y cae al 33% entre las jóvenes

"Más que desinterés, yo lo llamaría cambio de prioridades. Lo veo en mi día a día. Hay un perfil muy concreto de joven que prefiere gastarse el dinero en el último Iphone o en el abono de un festival de verano antes que en sacarse el carnet", señala Fernando Lara, que abunda en que las alternativas de transporte han jugado un papel esencial en este cambio de paradigma.

"Prefieren el transporte alternativo también por seguridad. Los jóvenes salen y saben que no pueden beber y conducir, por las multas y los puntos. En ese sentido están más concienciados –afirma Lara–. En nuestra autoescuela siempre decimos que beban lo que quieran, pero que no conduzcan si lo hacen, y los jóvenes parece que lo han entendido". Y luego está el factor económico. "Saben que, en Madrid, si quieren ir al centro, solo el párking ya les va a salir más caro que la propia cena".

Entre 450 y más de 1.500 euros

Sacarse el carnet de categoría B en España en 2025 cuesta de media entre 800 y 1.600 euros, dependiendo de las clases prácticas necesarias y la autoescuela. Un escenario ideal, aprobando ambos exámenes a la primera, puede rondar los 450€-700€, mientras que suspender (al segundo suspenso toca renovar papeles) puede elevar el coste por encima de los 1.500€.

El carnet de categoría B en 2025 cuesta de media entre 800 y 1.600 euros

De forma desglosada, la parte teórica por autoescuela (matrícula y clases) se sitúa en torno a los 600 euros, aunque cada vez hay más alumnos que optan por ahorrarse esta fase y presentarse por libre, pagando únicamente las tasas, que ascienden a poco más de 200 euros. Desde el sector, no obstante, creen que emprender esa vía es el principal motivo de que, en la actualidad, la teórica se esté suspendiendo cada vez más: el 50% de los aspirantes no aprueban ese examen, la cifra más alta desde 2019.

La parte práctica, sin embargo, es la que suele llevarse más dinero entre los aspirantes: los profesionales recomiendan un mínimo de 20 horas de prácticas antes de subir a examen, con un precio medio de entre 30 y 35 euros por hora (600 o 700 euros en total).

Listas de espera

Otro factor que parece estar influyendo en el desapego de los más jóvenes hacia el carnet de coche es el proceso para obtenerlo, cada vez más largo y complicado. La falta de examinadores provoca listas de espera de entre 6 y 8 meses, según cuentan las autoescuelas. La patronal del sector cifra en 1.260 el número de profesionales necesarios para atender de forma óptima la demanda, por lo que han pedido la incorporación de 300 examinadores para reducir esos plazos.

La falta de examinadores provoca esperas de entre 6 y 8 meses, según las autoescuelas

El pasado mes de julio, la Generalitat hizo públicos unos datos que indicaban que 65.148 personas permanecían a la espera de poder enfrentarse al examen práctico del carnet de conducir. La situación, no obstante, no es exclusiva de España. Francia, Italia, Bélgica o Reino Unido son otros países con un modelo de gestión pública y problemas similares. Portugal ha conseguido desahogar el problema con un modelo mixto que ha dado entrada a empresas privadas. Sin embargo, en Alemania, la gestión es totalmente privada pero ese sistema no evita los retrasos.

El escenario aún podría empeorar: la Unión Europea aprobó una reforma en 2025 que permitirá obtener el carnet de conducir de coche a los 17 años bajo supervisión; una medida que aún no está disponible en España, pero que podría provocar una saturación aún mayor cuando empiece a llevarse a cabo.

Grandes ciudades

Los datos del descenso de los jóvenes con carnet de conducir están ahí. Sin embargo, desde la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), su secretario general, Sergio Olivera, considera que las nuevas generaciones no han perdido el interés, sino que han pospuesto el momento de sacárselo.

Un análisis parecido hacen en la DGT. "No es tanto que los jóvenes de hoy en día no tengan interés en el carnet –apuntan fuentes del organismo–. Lo que ocurre es que en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, donde la oferta de transporte es mayor, pueden retrasar la edad para obtenerlo sin esa premura que sí que tienen los jóvenes que viven en ciudades más pequeñas o pueblos donde el coche se convierte casi en el único medio de desplazamiento".

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