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Cita de viernes

A por la ganga en una tienda de devoluciones de Amazon, Shein y AliExpress: "Compré un dron por 15 euros, y funciona"

Jubilados, desempleados y buscadores de oportunidades son los clientes habituales de las tiendas de productos retornados en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia

Vista del escaparate de la tienda de Crazy Day Factory en Caranchel, donde se venden productos devueltos del comercio electrónico.

Vista del escaparate de la tienda de Crazy Day Factory en Caranchel, donde se venden productos devueltos del comercio electrónico. / JOSÉ LUIS ROCA

Madrid

Dos mujeres de mediana edad trastean entre cientos de "paquetes sorpresa" dispuestos sin orden ni concierto en varias estanterías de madera. Cuestan diez euros cada uno. Los cogen, los pesan con la mano, buscan a ver si tienen algún agujerito por el que intuir lo que pueda haber dentro, meten un dedillo para tocar el objeto... "Una vez me llevé un reloj digital con GPS valorado en 80 euros por solo 20 y una aspiradora por 55 euros. Nueva costaba 180", comenta una de ellas, Laura, ufana.

"Hay que mirar bien y, si tienes la suerte de que está medio abierto, ves lo que es. Ahora nos hemos cogido varios dispositivos para ver Netflix en el GPS del coche por siete euros cada uno. Si encuentras tecnología es lo mejor, porque a veces son cosas que se han probado solo y funcionan perfectamente", asegura.

Detrás de muchas devoluciones está el hecho de que el producto no era lo que el cliente esperaba

Son las 10.45 de un viernes, el día fuerte de Crazy Day Factory, una de las tiendas donde se venden productos devueltos del comercio electrónico -Amazon, Shein, AliExpress- que se están expandiendo por toda España, con varios establecimientos por Madrid, Murcia, Sevilla y Valencia. También existen este tipo de tiendas, con diferentes marcas, en Málaga o Barcelona.

El último día de la semana es cuando se pone a la venta material nuevo, bueno, material nuevo usado. Por las baldas de "todo a 10 euros" se desperdigan numerosos productos de Amazon que una vez han llegado al cliente han sido retornados por estar en mal estado, no funcionar o simplemente porque no era lo que el cliente esperaba, como ocurre en muchísimos casos.

"El otro día tuve suerte y me encontré unos Apple Airpods por tres euros", relata el cliente de una tienda en Carabanchel

"La ganga más grande que me he llevado fue un dron. Lo compré por 15 euros. Yo creo que ellos se pensaban que estaba incompleto porque le faltaba el mando, pero es de una tecnología que te permite pilotarlo con el móvil", cuenta Dani, que tiene un negocio de reparación de electrónica y este es su paraíso, ya que llegan a la tienda muchos aparatos nuevos a estrenar a los que solo falta un fusible o un cable. Los compra muy baratos y los arregla sin problema: "Impresoras 3D hay muchas".

Hay que vigilar con las cajas sorpresas: "Aquí pone que es una batidora, pero igual luego la abres y te encuentras solo el vaso"

En el establecimiento, situado en una calle principal del distrito de Carabanchel, hay casi de todo, y excepto los "paquetes sorpresa", todo está etiquetado con su precio y se sabe qué se compra. Puedes encontrar desde portavelas a un euro a camisetas oficiales de equipos de fútbol europeos por 20; desde muñecos de la saga Marvel por 15 euros a 'roombas' por 10 euros; desde mantas por cinco euros o pares sueltos de Adidas Samba a estrenar por 35, la mitad justo de lo que valen en una tienda oficial.

"El otro día estuve por aquí y tuve suerte. Conseguí unos Apple Airpods de esos por tres euros. Se los regalé a mi hija. Me dijo que valían lo menos 180", cuenta Andrés, que todos los viernes viene a ver si encuentra el chollo en las "cajas sorpresa". "Mira, el lunes lo que hoy vale diez euros lo dejan a 5, y a medida que pasan los días es más barato", revela el jubilado, que alerta de que hay que tener cuidado en todo momento aunque en la caja se especifique qué producto es: "Por ejemplo, este. Aquí pone que es una batidora, pero igual luego la abres y te encuentras solo el vaso".

Un hombre de unos 50 años comenta precios con otros paisanos de su edad. Dice que está desempleado y prefiere no dar el nombre. Asegura que en vez de ir a ver obras, se viene aquí a echar la mañana. "El otro día me llevé por 20 euros unas piezas para moto que valían 1.600", presume. ¿Pero las revende? "No, no me dedico a eso, pero tengo conocidos que siempre necesitan algo. Esto es por hobby, por entretenimiento", responde.

"Aquí nunca vas a encontrar una falsificación; viene la Policía dos veces por semana a controlarlo todo", revela el hombre, que va a pagar por varias cajas sorpresa de gran tamaño en una caja por la que no deja de pasar gente en un constante goteo que se multiplicará el fin de semana.

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