20 de noviembre de 2020
20.11.2020
La Opinión de Murcia
Centros educativos

Un colegio ovetense niega que vete los leggings a las chicas tras una polémica en Internet

El centro reclama a la plataforma change.org que retire una petición de firmas para permitir la prenda

20.11.2020 | 15:32
Alumnos en el patio del colegio Santa María del Naranco.

"Debido a una situación de acoso por parte de un alumno del centro Sta Mª del Naranco Alter-Vía (Oviedo, Asturias) hacia una compañera suya, la Dirección del colegio ha prohibido el uso de leggings a sus alumnas". Así comienza una petición publicada en la plataforma change.org y dirigida al colegio ovetense para exigir a la dirección del colegio que permita a las alumnas vestir leggings. Una reclamación que desde la dirección del centro aclaran que se basa en un supuesto "falso", ya que la prenda está contemplada para la práctica deportiva desde hace al menos cuatro años, e incluso se vende en la tienda oficial del centro.

"Es totalmente falso", sostiene Jaime Nicolás, director del colegio Santa María del Naranco Alter-Vía. Según explica, la polémica, que ha tenido cierta resonancia en las redes en estos últimos días, surge de la concatenación de dos circunstancias: un caso aislado de tocamientos y el cierre de los vestuarios a consecuencia de la pandemia, lo que obliga a las alumnas a llevar el legging debajo del pantalón de chándal.

La propuesta en la plataforma de peticiones alude también a ese caso de tocamientos. "Debido a una situación de acoso por parte de un alumno del centro Sta Mª del Naranco Alter-Vía (Oviedo, Asturias) hacia una compañera suya, la Dirección del colegio ha prohibido el uso de leggings a sus alumnas", afirman las impulsoras de la petición. "No somos conscientes de que exista ningún tema de acoso, y menos por razón de sexo, a ningún alumno. Si hubiésemos sido conscientes, la respuesta no hubiese sido una cosa tan burda e infantil", asegura el director, que apenas puede relacionar un incidente con la petición: "hará 15 días, un alumno con necesidades educativas especiales tocó los glúteos a una compañera, y se le amonestó teniendo en cuenta sus circunstancias especiales. Pero fue un hecho aislado".

En relación a la problemática del uniforme, Jaime Nicolás precisa que en el centro cuentan con una ropa de calle, "para que las alumnas puedan usar opcionalmente falda o pantalón", y una única unidad deportiva, compuesta en origen por chándal completo, camiseta y pantalón corto. "Hace unos años", matiza, "algunas de las alumnas mayores nos comunicaron que, para determinados ejercicios, el pantalón corto les parecía un poco indiscreto, y pidieron que se incorporara una malla o un legging". Aquella petición se aprobó en el consejo escolar del centro y se incorporó el legging como parte del uniforme, exclusivamente para su uso en las clases de deporte. "Sigue incluido, nadie lo ha eliminado y de hecho se sigue vendiendo en la tienda oficial del centro", sostiene Nicolás, "lo único que pasa es que para prevenir el covid, entre las medidas de contención cerramos los vestuarios y las alumnas tienen que venir con la ropa deportiva de casa. Así, si traen legging deben llevarlo debajo del chándal, y pueden quitarse el pantalón del chándal para las clases de gimnasia o la práctica deportiva, debiendo ponérselo de nuevo al terminar, para el resto de las clases".

El director del colegio Santa María del Naranco insiste en que lo único que piden es "que se cumpla el reglamento del centro, nada más" y equipara la situación a la que se pudiese dar en el caso de que los alumnos fuesen a clase de natación: "es como si al terminar los alumnos no se vistiesen y fuesen en bañador a clase".

En relación a la petición publicada en change.org, el centro ya ha enviado dos comunicaciones a la plataforma para que la retiren, alegando que se basa en supuestos falsos que perjudican su imagen, y reclamando además que se identifique a los autores. La dirección del colegio no descarta acudir a la vía judicial si la plataforma no retira la petición, y en todo caso se están planteando reabrir los vestuarios, pese a que eso supondría un gasto importante porque exigiría su limpieza e higienización tras cada uso.

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