16 de septiembre de 2019
16.09.2019
Toros

El Fandi y Castella, a hombros

Perera tuvo ovación en ambos toros sin llegar a tocar pelo

16.09.2019 | 00:30
El Fandi, rodilla en tierra, toreando por la derecha.

La Palmosilla debutó en el coso murciano en la primera de Feria.

Poco nuevo trajo la primera de Feria de Murcia, en su edición 2019. Faenas larguísimas, el toreo bullanguero del Fandi y los toreos insípidos de Castella y Perera, completaron la tarde la sosería de los toros de la Palmosilla. Por lo demás tarde soleada de buena temperatura, y aunque el aforo no se llegó a cubrir en su totalidad, lo que sí se apreció eran los deseos de comenzar esta Feria con éxito y de modo brillante.

Aunque los toreros tuvieron predisposición no encontraron en sus enemigos la colaboración necesaria para cumplimentar una tarde de gloria. Fue corrida de la Prensa, y el decano del colegio de Periodistas de la Región, Juan Antonio de Heras entregó un recuerdo a todos los participantes.

En este primera de feria, el palco presidencial estuvo más duro de lo habitual, lo que puede ser un aviso para las próximas tardes. En el callejón, no faltó a su cita el actual presidente de la Asamblea Regional, Alberto Castillo.

Abrió cartel El Fandi con dos largas cambiadas por el pitón derecho, saliendo suelto el toro. Siguió lanceando a pies juntos, cerrando con una media de rodillas. El burel tuvo un leve picotazo en varas. Prosiguió con un quite variado, estando a punto de ser arrollado. En banderillas sacó a relucir sus portentosas facultades físicas. De rodillas se fue hacía su rival en el toreo en redondo. En la segunda tanda, ya de pie, el toro volvió a salir suelto y se fue a tablas a refugiarse, llegando a echarse a suelo, seguramente aburrido por los vulgares mantazos que el granadino pudo dar, según las características de su oponente. Cerró con estocada 'hasta la bola' en los medios.

En el segundo de su lote, colocó al burel en suerte con chicuelinas al paso, para llevar a cabo después un bello quite por delantales, cerrada con una serpentina. Estuvo brillante con los rehiletes. Faena alegre y de mejor son a este cuarto, un toro que iba y venía con más alegría, fijeza y humillando. El Fandi le aplicó una faena, marca propia, que arrancó los aplausos del respetable, destacando unos cuantos naturales y los molinetes rodilla en tierra. Finalizó con estocada, de efecto rápido, y consiguió desorejar a su enemigo.

Castella comenzó con lances de tanteo. Tan sólo un paso perdía Castella en las tandas de majestuosos derechazos que ejecutó en su estreno de feria. Muleta a la izquierda, donde el torero francés, de gestos y andares cansinos, trazó excelentes naturales, abrochados con una dulce trincherilla. Nueva serie quebrando la cintura a manos bajas, ante un cuatreño soso y sin transmisión, cerró la suerte por manoletinas. Concluyó con estocada trasera, logrando un apéndice.

En su segundo, estuvo más brillante con el capote, sobre todo en chicuelinas al paso. Derecha como estaca estuvo en el recibo y en el pase cambiado. Difíciles le estaba poniendo las cosas su rival, cuando brotaron dos series, una por pitón, con salero y temple. Poco más tuvo la faena, que concluyó con casi media y descabello tras aviso.

Miguel Ángel Perera, que completaba la tarde, tuvo poco que reseñar con la seda. En varas, puyazo protestado incluso antes de señalar.

Realizó pases de tanteo para colocar al toro en los terrenos de los medios, dando comienzo en la interpretación del toreo en redondo con el matiz que tiene Perera de torero 'poderoso'. Por el pitón izquierdo, el viaje era a medio camino, por lo que el brillo de la faena se evaporaba, a pesar de que la muleta iba a cada viaje acariciando la arena del ruedo. La parte final de la suerte tuvo hasta cinco molinetes de bella factura. Entró a matar con decisión colocando una estocada trasera. Tuvo ovación tras petición.

En el que cerró la tarde, tampoco se pudo adornar con el capote. Firmó cuatro muletazos de derecha a izquierda, a pies juntos, para abrir faena con la franela. Prosiguió a derechazos y naturales en varias tandas de trayecto limpio, aunque sin 'pellizco'. Perera insistió, porque no se quería ir de vacío en la primera corrida de feria de Murcia, hasta ver que su enemigo no daba más de si, por lo que optó por coger el acero y dejar una magnífica estocada. La petición de oreja que obtuvo por parte de casi la totalidad de la plaza no fue atendida por el palco, y los correspondientes pitos al presidente cuando las mulillas retiraban al sexto y último de la tarde de esta Feria septembrina de 2019.

Tras la negativa del presidente, fue el único de la terna que abandonó la plaza a pie, sin llegar a firmar ningún trofeo, a pesar de ambas peticiones.

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