03 de marzo de 2017
03.03.2017
Investigación policial

Otro restaurante de León denuncia un 'simpa' de 12.000 euros en una boda

Investigan si son los mismos comensajes que se fueron sin pagar de un local de Bembibre

03.03.2017 | 13:16
El Rincón de Pepín también ha sido víctima de un ´simpa´

El restaurante El Rincón de Pepín de Ponferrada (León) ha denunciado que hace una semana más de 200 comensales de una boda abandonaron el establecimiento sin que nadie se hiciera cargo de la factura, un hecho que se repitió esta semana en la vecina localidad berciana de Bembibre.

Los hechos están siendo investigados por la Guardia Civil, que trata de dirimir si existe algún tipo de vinculación entre ambas denuncias, según han informado a Efe fuentes del instituto armado.

Según esta segunda denuncia, un grupo de aproximadamente 200 personas se fueron del salón de comidas sin abonar los más de 10.000 euros a los que ascendía la cuenta, para lo que alegaron que la comida no era de su agrado, según han señalado fuentes de Subdelegación del Gobierno.

Al parecer, los protagonistas de ambos sucesos podrían ser el mismo grupo de personas, rumanos de etnia gitana a los que se les ha acusado también de querer realizar la "misma jugada" en otro restaurante de la capital berciana, donde no llegaron a "reservar" al no "querer" pagar la señal.

Este jueves, el propietario del hotel-restaurante El Carmen de Bembibre (León), Antonio Rodríguez, denunció que el pasado lunes 120 veinte comensales que celebraban un bautizo abandonaron sus establecimiento sin pagar la correspondiente factura.

"La cena fue encargada por unos vecinos rumanos y únicamente habían dado una señal de 900 euros", explicó a Efe el dueño del establecimiento, que ha detallado que cuando se iba a servir la tarta todos los comensales dejaron el establecimiento. Al parecer, para disimular se pusieron a bailar la conga antes de salir huyendo.

"Fue cosa de un minuto y no se pudo hacer nada por detenerlos porque era algo que ya habían previsto y salieron en estampida", agregó.

En total quedaron por abonar unos 12.000 euros, explicó el hostelero, quien ha explicado que en los 35 años que lleva trabajando en la hostelería nunca le había pasado algo así.

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