El 27 de marzo, los tripulantes de la "Soyuz TMA-12" con destino a la EEI realizarán pruebas en la nave espacial, que esa misma tarde será trasladada a la estación de servicio para cargarla de combustible y gases comprimidos, informaron las agencias rusas.

Por motivos de seguridad, ambas tripulaciones viajaron en aviones separados, medida vigente desde el primer vuelo del hombre al espacio, señaló el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin de Rusia.

La tripulación principal, formada por los cosmonautas rusos Serguéi Volkov y Oleg Kononenko y su colega surcoreana Yi So-yeon, partió del aeródromo moscovita de Chkalovski hacia las 10.00 horas (00.00 GMT), y un cuarto de hora más tarde lo hicieron sus suplentes, los rusos Oleg Suráev y Maxin Skrípochka y el coreano Ko San.

Tradicionalmente, los astronautas se despedían de sus familiares en la Ciudad de las Estrellas, a las afueras de Moscú, aunque últimamente las parejas de los cosmonautas acostumbran a viajar hasta el cosmódromo de Baikonur.

Yi So-yeon, la primera astronauta surcoreana, no estará acompañada de su familia, pero sí por una delegación oficial de su país.

Por otra parte, el veterano cosmonauta Serguéi Krikaliov, en una entrevista publicada hoy por el periódico "Novye Izvestia", afirma que cada vez son menos los rusos que quieren volar al espacio.

"Actualmente la prioridad es trabajar en el mundo del espectáculo, y no ocuparse de tareas de responsabilidad estatal", se lamentó Krikaliov, de 49 años, quien ostenta el récord de permanencia total en el espacio con 803 días.

Según el cosmonauta, que tiene a su haber seis vuelos espaciales y actualmente es constructor jefe adjunto de la corporación Energuia, la falta de interés en el espacio "es comprensible", pues "prácticamente no hay ningún estímulo".

Explicó que en la época soviética los jóvenes se sentían atraídos por "el prestigio del trabajo y los privilegios de que disfrutaban los cosmonautas".