Sus estudios han demostrado que no todo es solidaridad entre estos insectos, de forma que compiten haciendo trampas para lograr hacerse reinas y controlar al resto. Por ello, el estudio echa por tierra la creencia de que trabajan más en beneficio de la colonia que en el suyo propio.

A través del estudio de cinco colonias de hormigas, los científicos responsables de este estudio han conseguido desenmascarar uno de los mitos asociados a las hormigas y demostrar que llevan dentro un ser corrompible y egoista. Así lo explica un artículo publicado esta semana en la revista americana Proceedings of National Academy of Sciences, donde el catedrático de la Universidad de Copenhague, Jacobus Boomsma, explica cómo algunas hormigas logran estafar al sistema jerárquico de su especie y pasan así de ser vástagos a reinas en lugar de meras trabajadoras.

De esta forma, el estudio, recogido por otr/press, desmiente la teoría de que las reinas sólo pueden llegar a serlo atendiendo a aspectos propios de su crianza como que "algunas larvas son alimentadas con cierta comida para un rápido desarrollo en reinas" y, por tanto, todas las larvas tienen la misma oportunidad de ser la hormiga afortunada de toda la colonia. Sin embargo, analizando el ADN de algunas colonias, los científicos han descubierto que algunos vástagos tienen en sus genes una serie de ventajas que les permite conseguir tan ansiado puesto.

No obstante, estos genes favorables no determinan habilidades especiales que permitan ser hormiga reina, sino que "les permite hacer trampas al resto de ellas para conseguir la oportunidad de convertirse en reinas". Por tanto, ese gen que distingue a algunas hormigas las haría más avispadas e inteligentes que el resto, como para competir más que nadie por hacerse con el trono de la colonia.

ESTRATEGIA DE EVOLUCION

Por si esto fuera poco, el catedrático de la Universidad de Leeds Bill Hugues, explica en el artículo la conducta casi maquiavélica de algunas hormigas por mandar sobre el resto. En este sentido, destacó que las hormigas que poseen determinados genes son detectadas por el resto, por lo que los padres de esos vástagos avispados protegen a sus descendientes para evitar ser descubiertas. "Se trata de una estrategia de la evolución para escapar de la supresión de las masas", aseguró.

Con todo ello, los científicos han desmentido el hecho de que las sociedades de las hormigas se basan en la cooperación y el igualitarismo, de forma que la corrupción en su sistema abunda tanto como en el resto de especies, como pudiera ser la humana.