Decenas de fieles y devotos del Cristo del Perdón de Murcia visitaron ayer la iglesia de San Antolín de Murcia para contemplar de cerca la exposición que se ha celebrado este año con los tronos que tradicionalmente participaban en la procesión, que debía haber salido ayer. Por segundo año consecutivo, la procesión del Cristo del Perdón, caracterizada por inundar desde el castizo barrio de San Antolín las calles de la ciudad del color magenta, se quedó ayer sin poder salir con motivo de la crisis sanitaria del coronavirus. Asimismo el acto sirvió para recordar el besapié que se celebraba antes de que el cortejo de los cofrades ‘magenta’ partiese por las calles de la ciudad. Numerosos balcones comenzaron también a teñirse del característico color de Lunes Santo en Murcia. Desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde quedaron expuestos en el céntrico templo murciano los tronos. Además, se realizó el tradicional volteo de campanas. Por la mañana el ya exalcalde de Murcia, José Ballesta, acudió a San Antolín; y a media tarde fueron los concejales Paqui Pérez y Pedro García Rex.

Para terminar el día, la Coral Discantus convirtió el templo en un espacio de meditación y de reflexión a través de la música. Para hoy está previsto que el alcalde José Antonio Serrano acuda, junto a la concejala Carmen Fructuoso, a la misa de comunión general de la Hermandad Esclavos del Rescate en la iglesia de San Juan Bautista.