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Semana Santa en la Región

Fe, tradición y emoción: arranca la Semana Santa de Calasparra

Con unas procesiones reconocidas de Interés Turístico Regional, el municipio se adentra en unos días marcados por la devoción, la exhibición del patrimonio y el encuentro colectivo

Ntra. Sra. de los Dolores de Calasparra.

Ntra. Sra. de los Dolores de Calasparra. / Ayto. Calasparra

La Opinión

La Opinión

La Semana Santa de Calasparra ya se siente en el aire. Las calles, aún con el eco reciente de los primeros actos cuaresmales, se preparan para vivir los días más intensos de un calendario que, año tras año, convierte al municipio en escenario de fe, tradición y encuentro colectivo. A las puertas del Domingo de Ramos, la localidad encara el tramo decisivo de una celebración profundamente arraigada en su identidad.

El camino hacia estos días comenzó el pasado Miércoles de Ceniza, con la misa e imposición de la ceniza en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced y el posterior Vía Crucis por el centro urbano, un acto que, como subraya la alcaldesa Teresa García Sánchez, «marca el comienzo del camino hacia nuestra Semana Santa y reúne a vecinos, cofrades y devotos en torno al sentimiento compartido de estas fechas». Desde entonces, el calendario cuaresmal ha ido desplegando citas que combinan recogimiento y participación.

Santísimo Cristo de la Sangre.

Santísimo Cristo de la Sangre. / Ayto. Calasparra

Las distintas cofradías han protagonizado cultos y actos propios, como misas solemnes, besapiés o presentaciones, consolidando ese tejido cofrade que sostiene la celebración. A ello se suman eventos de carácter cultural como el Certamen de Bandas de Cornetas y Tambores, que volvió a llenar de música las calles y el auditorio, o el pregón de la Semana Santa 2026, pronunciado por Antonia Esperanza Moya del Amor.

Lo que queda por celebrar

Superado el Viernes de Dolores, celebrado ayer con el Vía Crucis de la Archicofradía de la Sangre de Cristo, la atención se centra ahora en una programación que, desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, articula el pulso emocional de Calasparra.

El domingo 29 de marzo marcará el inicio de las procesiones con la bendición de palmas en la Ermita de los Santos Mártires y la posterior procesión hacia la iglesia de la Merced. La jornada se completará con el traslado del Ecce-Homo y el encuentro procesional nocturno, uno de los momentos más significativos del día, en el que las imágenes del Ecce-Homo y la Dolorosa protagonizan un recorrido cargado de simbolismo. Al finalizar, se entregará el Nazareno de Oro 2026.

Ecce Homo.

Ecce Homo. / Ayto. Calasparra

A partir de ahí, cada jornada irá desplegando escenas fundamentales de la Pasión. El Martes Santo, con el traslado de Nuestra Señora de la Soledad, introduce un tono de recogimiento que se intensifica el Miércoles Santo con el Prendimiento y la procesión de San Pedro y Nuestro Padre Jesús Nazareno. El Jueves Santo, tras la celebración de la Última Cena, dará paso a la Procesión General, en la que participan varias de las imágenes más representativas, antes de la Hora Santa.

El Viernes Santo concentra algunos de los momentos más sobrecogedores, con la Procesión de la Subida al Calvario por la mañana y, ya por la noche, el Santo Entierro, en el que desfilan imágenes como el Cristo de la Sangre o la Dolorosa, en un ambiente de solemnidad que define la esencia de la jornada.

La Vigilia Pascual del Sábado Santo abrirá el camino hacia la celebración de la vida con el Domingo de Resurrección, cuando la procesión del Resucitado recorrerá las calles acompañada por distintas imágenes, en una jornada que culmina con las celebraciones litúrgicas en el Santuario de la Esperanza y la iglesia de la Merced.

Samaritana y el Señor del pozo.

Samaritana y el Señor del pozo. / Ayto. Calasparra

Para el presidente del Cabildo Superior de Cofradías, Juan Merino, esta secuencia de actos refleja la singularidad de una celebración que trasciende lo religioso: destaca que las procesiones, reconocidas de Interés Turístico Regional, «ofrecen una experiencia única» y que cada una «refleja su propia esencia y tradición».

Fruto del «esfuerzo»

Más allá de la programación, la Semana Santa de Calasparra se construye desde la implicación colectiva. La alcaldesa insiste en que es «fruto del esfuerzo y la dedicación de muchas personas» que trabajan durante todo el año, desde cofradías hasta servicios municipales, pasando por músicos, nazarenos o anderos. Esa dimensión comunitaria se refuerza con iniciativas como el Concurso de Balcones Cofrades, que invita a los vecinos a implicarse activamente en la ambientación de las calles.

Ntro. Padre Jesús Nazareno.

Ntro. Padre Jesús Nazareno. / Ayto. Calasparra

En esta edición, además, la imagen oficial aporta una mirada renovada. El cartel anunciador, obra de la joven artista local Raquel Moya, sitúa en el centro a la Samaritana y al Señor del Pozo, reinterpretando una de las escenas más reconocibles de la tradición cofrade calasparreña.

Con todo preparado, Calasparra se dispone a vivir unos días en los que la emoción, el sonido de los tambores y la puesta en escena de sus procesiones volverán a convertir cada rincón del municipio en un espacio compartido de memoria y presente. Como resume Teresa García Sánchez, se trata de una celebración que «forma parte de nuestro patrimonio cultural y de nuestra memoria colectiva» y que, un año más, invita tanto a vecinos como a visitantes a formar parte de ella.

San Juan Evangelista.

San Juan Evangelista. / Ayto. Calasparra

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