HÁBITOS EN VERANO
¿Sabes qué es la ERC, la enfermedad que afecta al 15 % de la población del país? Sigue estos diez consejos para evitarla
Hidratarse bien, cuidar la alimentación y mantener la actividad física son algunas de las claves para proteger la salud durante el verano

Beber agua es fundamental para una buena salud renal / Freepik.
Durante todo el año, el trabajador desea que llegue el verano por una cuestión obvia: las vacaciones. Con estas, llegan durante varios días y semanas los excesos, en especial en lo que a la alimentación se refiere. Trastocamos por completo las rutinas que tenemos durante el resto del año. Por todo ello, además de las altas temperaturas durante esta época que favorecen a la deshidratación, se aumenta el riesgo de sufrir problemas renales o agravar enfermedades ya existentes.
Y por ello desde la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) hacen un llamamiento a la población para que aproveche estas semanas como una oportunidad para cuidar también de la salud renal. Para ello, los especialistas ofrecen y recuerdan una serie de recomendaciones sencillas de realizar, en forma de decálogo, que ayudan a proteger los riñones y, al mismo tiempo, favorecen la salud y el bienestar general de las personas.
"El verano puede convertirse en un gran aliado para nuestra salud si aprovechamos este tiempo para adoptar hábitos de vida más saludables. Una correcta hidratación, una alimentación equilibrada y el ejercicio físico son medidas sencillas que contribuyen a proteger nuestros riñones y a prevenir enfermedades que pueden llegar a ser muy graves", señala el presidente de la Sociedad Española de Nefrología, el Dr. Emilio Sánchez.
¡Atención! Diez hábitos para cuidar de la salud renal durante el verano
Los especialistas de la S.E.N. recuerdan que muchas de las decisiones cotidianas que tomamos durante las vacaciones tienen un impacto directo sobre la función renal. Estas son las diez claves para mantener unos riñones sanos durante el verano:
- Mantener una hidratación adecuada. El agua debe ser la principal fuente de hidratación, especialmente durante los días de más calor.
- Reducir el consumo de alimentos procesados. Este tipo de productos contienen elevadas cantidades de sodio, fosfatos, azúcares y otros aditivos que incrementan la carga de trabajo de los riñones y una mayor toxicidad para nuestro organismo.
- Evitar el tabaco. Las vacaciones no deben convertirse en una excusa para retomar un hábito que perjudica la salud renal y cardiovascular.
- Planificar mejor las comidas. El verano ofrece más tiempo para cocinar y consumir una dieta más saludable, basada en frutas, verduras, cereales y alimentos frescos.
- Priorizar el pescado frente a la carne. Alternar pescado blanco y azul con huevos y legumbres permite seguir una alimentación más saludable y equilibrada.
- Controlar la cantidad de sal. Especialmente cuando se come fuera de casa, conviene moderar su consumo para proteger el riñón.
- Elegir aceite de oliva como grasa principal. Un alimento básico de la dieta mediterránea con beneficios ampliamente conocidos para la salud.
- Mantenerse activo. Descansar no significa permanecer inactivo. Nadar o realizar ejercicio moderado ayuda a mejorar la salud física y mental.
- Caminar al menos una hora al día. Es una de las formas más sencillas y eficaces de incorporar actividad física.
- Evitar el sobrepeso y desconfiar de las dietas milagro. Si el objetivo es perder peso durante el verano, debe hacerse mediante una alimentación equilibrada, ejercicio físico y siempre evitando suplementos dietéticos sin indicación de un profesional sanitario.

Evitar el tabaco es otra clave para gozar de una buena salud renal / JORDI COTRINA
Uno de los objetivos que persiguen estos consejos es que los sigan principalmente los menores en las edades más tempranas, para concienciar y anticipar posibles problemas renales en el futuro. Un estilo de vida saludable reduce de forma drástica la posibilidad de sufrir alguna enfermedad.
ERC, una enfermedad silenciosa que afecta ya al 15 % de la población del país
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un serio problema en la población española. Es una patología que continúa creciendo de forma preocupante en España y el mundo. Actualmente afecta al 15% de la población española (en cualquier estadio de la enfermedad e incluyendo a las personas sin diagnosticar), lo que supone alrededor de siete millones de personas, mientras que 68.403 pacientes necesitan diálisis o un trasplante renal para poder seguir viviendo. Además, la prevalencia del Tratamiento Renal Sustitutivo (diálisis o trasplante) ha aumentado un 30 % durante la última década en nuestro país.
A pesar de estas cifras, la ERC continúa siendo una gran desconocida para buena parte de la población. De ahí que los nefrólogos recuerdan que la salud renal está estrechamente relacionada con la salud cardiovascular y que compartir factores de riesgo hace que cuidar el corazón también signifique proteger los riñones.
"Todavía existe una escasa conciencia social sobre la importancia de cuidar la salud renal. Muchas personas controlan periódicamente su colesterol o su tensión arterial, pero no prestan la misma atención a sus riñones. Cambiar esa percepción es fundamental para prevenir una enfermedad que sigue aumentando cada año y que puede condicionar gravemente la calidad de vida de quienes la padecen y también de sus familiares", concluye el Dr. Emilio Sánchez.
Fuente: La Nueva España
