Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Agente amigo

El peligro del reto viral del ‘mataleón’

Varios centros educativos de España han vuelto a lanzar alertas sobre esta práctica en los últimos meses

Técnica del 
‘mataleón’.

Técnica del ‘mataleón’.

Víctor J. Navarro

En los últimos meses, varios centros educativos de España han vuelto a lanzar alertas sobre la práctica de un reto viral conocido como «mataleón», un juego peligroso que consiste en agarrar por el cuello a otro joven hasta que hace una señal de rendición o incluso pierde el conocimiento por la falta de oxígeno. En muchas ocasiones, el reto se graba con teléfonos móviles y se difunde en redes sociales.

Aunque pueda parecer una moda reciente, este reto no es nuevo. Sin embargo, su reaparición preocupa especialmente a profesores, familias y sanitarios, ya que ya ha habido casos graves, algunos de ellos con jóvenes que han terminado ingresados en la UCI tras ser estrangulados.

Muchos alumnos reconocen conocer y practicar este reto «a modo de juego». Las supuestas víctimas suelen ser voluntarias, con la idea de comprobar cuánto tiempo son capaces de aguantar. Esta percepción de control y consentimiento genera una falsa sensación de seguridad.

El problema es que el cuerpo humano no funciona como un cronómetro. Cortar el flujo de oxígeno al cerebro, aunque sea durante pocos segundos, puede provocar pérdida de conocimiento repentina, daños cerebrales irreversibles, convulsiones, paradas cardiorrespiratorias e incluso la muerte.

No hay manera de saber cuándo se cruza el límite. A veces, ese límite llega antes de lo esperado.

La temeridad y la adolescencia frecuentemente van de la mano. Conductas que desde una mirada adulta parecen arriesgadamente absurdas pueden verse con despreocupación por los menores. A esto se suma un factor educativo clave: no siempre resulta fácil hacer entender que nuestras acciones tienen consecuencias, para bien o para mal.

Y algunas de esas consecuencias no se pueden deshacer.

El hecho de que se trate de un reto viral, con presión del grupo y exposición en redes sociales, aumenta el riesgo. No solo se pone en peligro la salud física, sino también el bienestar emocional y legal de quienes participan o graban.

Los retos virales van y vienen, pero las consecuencias pueden quedarse para siempre. La diversión nunca debería implicar dolor, peligro o la posibilidad de no despertar. Informarse, reflexionar y hablar del tema es el primer paso para frenar una práctica que ya ha demostrado ser demasiado arriesgada.

Tracking Pixel Contents