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Direcmur / Innovaedum

El CEIP Hernández Ardieta se rinde ante el equipo paralímpico de tenis de mesa

Los deportistas del CAR de Murcia comparten una jornada de superación y deporte con los alumnos de sexto de Primaria en una visita que deja huella

Los deportistas del equipo paralímpico de tenis de mesa que entrenan en el Centro de Alto Rendimiento con los alumnos del CEIP Hernándnez Ardieta.

Los deportistas del equipo paralímpico de tenis de mesa que entrenan en el Centro de Alto Rendimiento con los alumnos del CEIP Hernándnez Ardieta. / L.O.

La Opinión

La Opinión

El gimnasio del CEIP Hernández Ardieta se transformó la semana pasada en un escenario de inspiración. Los alumnos de sexto de Primaria cambiaron los libros de texto por las palas y las pelotas para recibir a unos invitados de excepción: los integrantes del equipo paralímpico de tenis de mesa que entrenan en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Región de Murcia.

La jornada, enmarcada en los programas de promoción deportiva y educación inclusiva, comenzó con una charla cercana y motivadora. Los deportistas compartieron sus historias de vida, explicando cómo el deporte se convirtió en su mejor aliado para superar barreras. Los escolares escucharon con atención anécdotas sobre la disciplina del alto rendimiento, los viajes internacionales y, sobre todo, la importancia de la resiliencia.

De la teoría a la mesa

Tras las palabras, llegó el momento más esperado: la acción. Se instalaron las mesas y los campeones hicieron gala de su técnica, velocidad y reflejos. Sin embargo, no se limitaron a una exhibición; los alumnos pudieron empuñar la pala y jugar varios puntos contra los profesionales.

Las risas y los aplausos inundaron el recinto cada vez que un alumno lograba devolver un saque difícil o cuando los deportistas realizaban jugadas imposibles desde sus sillas de ruedas o con sus adaptaciones específicas. «Es increíble lo rápido que mueven la bola, te das cuenta de que el límite solo está en la cabeza», comentaba uno de los alumnos tras el encuentro.

Desde el centro educativo califican la experiencia como «supergratificante». Los docentes destacaron que este tipo de actividades son vitales para que los jóvenes comprendan la diversidad funcional no desde la teoría, sino desde la admiración y el respeto mutuo.

La visita terminó con una gran foto de familia y la firma de autógrafos, dejando en el CEIP Hernández Ardieta algo más que una mañana divertida: una lección magistral sobre el esfuerzo y la capacidad humana de brillar ante cualquier adversidad.

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