Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La gallina de los huevos de oro: Gratitud frente a la avaricia

Los "huevos de oro" aparecen todos los días, en los pequeños logros

Esther Murcia Gomicia

Esther Murcia Gomicia

Había una vez un granjero que tenía una gallina muy especial. Cada día, la gallina ponía un huevo de oro. Al principio, el granjero estaba feliz y agradecido pues cada mañana recibía su premio y eso le motivaba para cuidarla con cariño. Pero pronto, la avaricia comenzó a crecer en su corazón. Quiso más y más huevos y no se conformaba con uno al día. Pensó que si podía obtener todos los huevos de una sola vez, sería aún más rico. Impaciente y cegado por el deseo, tomó una decisión terrible: mató a la gallina para conseguir todos los huevos de golpe. Para su sorpresa, no encontró nada en su interior y perdió todo lo que tenía.

Esta historia es sencilla y está llena de enseñanzas sobre la gratitud, la paciencia y el valor de lo cotidiano. En la escuela, los niños a menudo desean resultados rápidos: quieren aprender un tema en una sola hora o como mucho en un solo día, terminar un proyecto sin esfuerzo o sacar la mejor nota sin estudiar con constancia. Cuando buscan lo «más rápido y más grande», corren el riesgo de perder la satisfacción de lo que ya han logrado. Cada tarea completada, cada pequeño logro, es un «huevo de oro» que merece ser valorado y cuidado.

Miremos ahora a Clara, una estudiante que cada día dedica un rato a leer un libro o practicar matemáticas, es constante en dedicar un ratito a sus tareas aunque no las tenga, por el mero hecho de mantener el hábito. Sus avances son pequeños y poco visibles, pero persiste. Si ella solo se fijara en las metas finales, como sacar un diez o terminar todo rápido, puede sentir que su esfuerzo no vale. La historia de la gallina le enseña que la paciencia y la gratitud por cada paso recorrido son lo que realmente construyen el éxito y la autoestima.

La gallina representa la abundancia y la constancia, mientras que el granjero refleja la impulsividad y la insatisfacción del ego. La lección es clara: la verdadera riqueza no se obtiene solo deseando más sino cuidando lo que ya tenemos. En la escuela y en familia, valorar los logros diarios fortalece la confianza de los niños y les enseña a disfrutar el aprendizaje, sin perderse en comparaciones o expectativas desmedidas.

Este cuento invita a reflexionar sobre la avaricia y la gratitud. Los niños pueden sentir frustración o ansiedad cuando no logran un resultado inmediato, pero aprender a apreciar cada paso y cada logro, aunque sea pequeño o tal vez inapreciable, genera alegría y seguridad en sí mismos.

Cuando un alumno completa una serie de ejercicios de matemáticas o termina un dibujo, hace que se sienta orgulloso y que valore ese esfuerzo lo cual fortalece su autoestima. No se trata de recibir premios grandes todo el tiempo ni de estar aludiéndolo sino de reconocer y cuidar los logros que se alcanzan con dedicación. Todo en su justa medida está bien.

La gallina de los huevos de oro también nos recuerda la importancia de cuidar lo que es valioso y no dejarse guiar por la codicia. En la escuela, esto significa apreciar los recursos que se tienen: tiempo, conocimientos, amigos, maestros, herramientas de aprendizaje y oportunidades para crecer. Cada uno de estos elementos es un «huevo de oro» que necesita respeto y atención.

En esta ocasión el mensaje es profundo y emotivo: la gratitud, la paciencia y el cuidado de lo que tenemos nos permiten crecer y disfrutar del aprendizaje con ilusión. La avaricia, la prisa y la insatisfacción pueden hacernos perder lo más importante, mientras que valorar cada pequeño logro nos llena de orgullo, felicidad y confianza. La historia enseña a los niños y mayores que cada esfuerzo cuenta y que aprender a reconocerlo fortalece el corazón y la mente.

Y de verdad e insistiendo mucho en ello, los «huevos de oro» aparecen todos los días, en los pequeños logros, en los gestos de ayuda y en la constancia. Aprender a agradecer y cuidar esos regalos cotidianos es la forma más segura de construir autoestima, alegría y un futuro lleno de satisfacciones auténticas.

Tracking Pixel Contents