África cuenta con un vasto territorio con una extensión de más de 30 millones de kilómetros cuadrados a lo largo del cual se descubren historias y culturas totalmente distintas lo que lo convierte en un continente fascinante.

En el Magreb, la zona más próxima desde España, se encuentra Túnez, al norte de África, con playas muy espectaculares bañadas por el Mediterráneo.

Y vamos a poner nuestros ojos en un destino repleto de contrastes y colores, una tierra que huele a jazmín, a dátil y a té recién hecho, y en el que se pintan los colores: azules del mar Mediterráneo, los dorados en el desierto del Sáhara, los verdes de los oasis y los cobrizos de la cordillera del Atlas, nos referimos a la República Tunecina o Túnez.

En Túnez destaca la hospitalidad de su gente y lo agradables que son con los turistas. Las medinas es donde más bullicio podemos encontrar, en ellas podemos degustar de la gastronomía local y visitar los mercados.

Las actividades que se pueden hacer son de todo tipo, estar en la costa de Sidi Bou Said, recorrer las calles de la ciudad o visitar los restos de la antigua Cartago.

Y además es uno de los destinos más económicos que podemos encontrar. El precio medio para viajar es de 15 euros para dormir en un hostal, para comer nos podemos gastar desde 2 euros y en beber 1,30 euros.

Su historia es muy rica: fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos y árabes han dejado su legado esparcidos por el territorio: la medina de Susa, el Anfiteatro de El Jem, la gran mezquita de Keruan, pero, a tan solo 20 km de la capital de Túnez, se encuentra el importante parque arqueológico de Cartago. Una antigua ciudad fundada por los fenicios en el siglo IX a.C. que llegó a tener cerca de medio millón de habitantes.

Las inmensas dunas marcan el horizonte del desierto más grande del planeta, el Sáhara, que se extiende por todo lo ancho del norte de África. La parte comprendida entre Túnez y Argelia se la conoce como el Gran Erg Oriental.

Tozeur es la antesala al desierto y la capital de la región de Jerid. Es el último oasis desde el que iniciar la aventura de explorar el desierto.