22 de diciembre de 2020
22.12.2020
La Opinión de Murcia
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Historia de superación

Ramón Arroyo, atleta que padece esclerosis múltiple y que inspiró la película '100 metros', impartió una clase de motivación a los alumnos del CEIP Príncipe Felipe de Jumilla

22.12.2020 | 04:00
Historia de superación

El pasado 11 de diciembre, el atleta Ramón Arroyo, cuya biografía sirvió para el guión de la película 100 metros, protagonizada por Dani Rovira, impartió una lección de motivación a los alumnos de 5º y 6º del CEIP Príncipe Felipe de Jumilla. 

Este gran atleta, que padece esclerosis múltiple, contó a los alumnos, en primera persona, su historia de superación gracias a la ayuda del deporte, el cual siempre ha sido uno de sus pilares principales en los que se ha apoyado para seguir adelante pese a las dificultades. 

Ramón Arroyo acudió al CEIP Príncipe Felipe de Jumilla para charlar con el equipo docente y para tratar de concienciar a los más jóvenes de que no hay que rendirse en los momentos difíciles porque, como él dice, «¡rendirse no es una opción!». Durante una hora, los alumnos prestaron mucha atención a cada una de las palabras de este atleta, que es todo un ejemplo de superación, constancia y confianza. Una gran experiencia, sin duda.

Un 'Ironman'

Ramón Arroyo (Bilbao, 1971) no esperaba ver su vida en el cine. Cuando empezó a correr sólo quería fortalecer sus músculos, intentar estar preparado para hacer frente de la mejor manera posible a la esclerosis múltiple que le habían diagnosticado tres años atrás y a la que hasta entonces había intentado negar. Pero los metros fueron dando paso a los kilómetros y las carreras populares a los maratones hasta que en 2013, completó el ironman de Barcelona (3,8 km de natación, 180 km en bici y 42,195 km corriendo) . Cuando cruzó la meta, su historia era ya un modelo de superación que ha sido refleja en la película '100 metros'.

Dice que empezó con mal pie. Que al principio todo era rechazo y abandono. Y que, tras el primer brote, que le paralizó medio cuerpo, creyó, porque así se lo habían dicho, que no podría ni recorrer la distancia que hay entre su casa en Madrid y la parada de metro más cercana. Pero un día lo intentó, y ahí empezó el cambio.

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