05 de noviembre de 2019
05.11.2019
Psicología Infantil

Psicología infantil: Los hábitos en la infancia, hoja de ruta del futuro

11.11.2019 | 11:18
Psicología infantil: Los hábitos en la infancia, hoja de ruta del futuro

La importancia de los hábitos en la infancia y en el aprendizaje siempre ha sido esencial para el buen desarrollo de las personas, pero en este momento, para esta nueva era, es clave, puesto que los niños, futuros Smart citizen, se van a ver obligados a vivir en un futuro, con todo tipo de cambios:  inteligencia artificial, nuevas enfermedades, cronicidad, insostenibilidad, cambio climático, desigualdades€donde se el aprendizaje de los hábitos, será la llave que permitirá a las sociedades ser sostenibles, o bien, las derivarán a ser poco resilientes.

Las aulas son, cada vez más un lugar, donde los hábitos saludables se deben cultivar y empiezan a florecer. Sin embargo, la responsabilidad de enseñar a los niños hábitos saludables no recae solo en los maestros, todos somos sus "jardineros", que diseñarán el tipo de espacio, que será nuestro ecosistema, nuestra pervivencia y nosotros mismos: nuestra salud.

Una comunidad escolar saludable involucra a todos los socios y envía a los niños el mismo mensaje en el hogar, la escuela y la comunidad. Los niños que asisten a una escuela saludable pueden tomar decisiones informadas y saludables que afectan sus propias vidas y las vidas de sus familias.

Por ello, el aprendizaje del hábito hoy, puede abordar los grandes retos del mañana, , cuando se aprende de modo social, en entornos conectados de aprendizaje con modelos colaborativos, entre escuela, comunidad, tejido empresarial, entornos y espacios€( Smart Education for Smart ecosystems. U4SSC. U.Nations. Based on Smart Healthy Citizen Programme, 2019).

 ¿Por qué es tan importante el hábito en la infancia y en quiénes somos?

 Los hábitos son acciones y comportamientos que realizamos inconscientemente, y son increíblemente difíciles de romper. Esto se debe a que cuando formamos y repetimos hábitos, la dopamina química se libera al cerebro , causando una sensación de placer y un hábito fortalecido. Es decir, los patrones de comportamiento están grabados en nuestras vías neuronales . La buena noticia es que, a través de la repetición, es posible formar y mantener nuevos hábitos y que con la educación es posible.

Más del 40 por ciento de las acciones que realiza cada día no son decisiones reales, sino hábitos. Por tanto nuestros alumnos y niños, serán lo que están diseñando hoy en sus hábitos (Human Blockchain, Research habits,  2018,Smart Schools 3.0).

La formación de hábitos es el proceso por el cual los nuevos comportamientos se vuelven automáticos. Alguien que instintivamente alcanza un cigarrillo después de despertarse tiene la costumbre. Pero también lo hace la persona que se siente inclinada a  colocarse unos deportivos y correr  tan pronto como llega a casa.

Estos comportamientos se convierten en una parte tan importante de quiénes somos que pueden ser difíciles de separar entre lo que es un comportamiento y cuál es nuestra identidad. 

Importancia de los nuevos hábitos en ecosistema SXXI.

Comprender cómo funcionan los hábitos a través del ciclo de hábitos hace que sea más fácil controlarlos. Por ello cuando los sistemas educativos, sepan articular mejor los buenos hábitos y vincularlos a sus entornos, el aprendizaje será más efectivo y se diseñará para responder a retos reales del SXXI.

Con el avance de la tecnología a un ritmo exponencial, hay algunas nuevas habilidades clave que comunidades enteras necesitarán desarrollar .

El pensamiento crítico, la curiosidad y la creatividad no se adquieren de la noche a la mañana, especialmente para adultos, pero se pueden aprender, desarrollar. Incluso  según  Roman Krznaric, Ph.D, es posible desarrollar hábitos empáticos (Prejuicios de desafío:  Se puede entrenar el hábito empático aumentando en el colegio la conciencia de los prejuicios que nos rodean.  Escucha activa y apertura: Se trata de dejar de lado nuestros propios problemas y ser realmente abiertos y atentos, esto en los niños puede ser un adulto con buena afectividad.)

Los hábitos funcionan a través de lo que llamamos, el ciclo de hábitos:

  1. SEÑAL: una ubicación, una hora del día, ciertas personas, un estado emocional,
  2. Rutina: ver televisión, fumar un cigarrillo, comer chocolate, morderse las uñas
  3. Recompensa: Los químicos de placer liberados en el cerebro debido a la rutina. La motivación es el motor del hábito.

¿ Cómo inculcar los mejores hábitos?.

Los hábitos saludables ayudan a los niños a crecer felices y saludables, y contribuyen a prevenir futuros problemas de salud como diabetes, presión arterial alta, colesterol alto, enfermedades cardíacas y cáncer. Y generar hábitos, como hacer ejercicio, hablar con otros, expresión artística o escuchar música, puede ser clave para algo tan importante, como prevenir el alcohol o consumo de sustancias.

Por estos motivos, nos centraremos en los 4 pilares de un estilo de vida saludable: una dieta equilibrada , ejercicio físico, salud digital y mediática para SXXI que estimule nuestra capacidad crítica. Con algunas pautas:

  1. Establece rutinas. Las rutinas ayudan a los niños a estructurar su vida. Las rutinas ayudan a los niños a cooperar al reducir el estrés y la ansiedad para todos. Este sentimiento aumenta su sentido de dominio y competencia
  2. Enseñamos a través del ejemplo. Inculcar hábitos saludables en nuestros niños conducirá a mejoras a corto y largo plazo en su calidad de vida.
  3. Poco a poco. No es aconsejable introducir todos los cambios a la vez. 
  4. Reglas básicas fuertes: Las normas en la sociedad, en las personas, las pautas, son importantes.  Ahora es el momento de hacer una rutina y un horario. Establecer  horas fijas para el tiempo de juego, la tarea y el tiempo frente a la pantalla. 
  5. Fomentar una dieta saludable. Los niños adoptan buenos hábitos si comienzan temprano. Si se educan en colegio y casa de la importancia de la nutrición, será más consciente de lo que come. Es un hábito que ayuda a cambiar el comportamiento para toda la vida.
  6. Actividades físicas. La actividad física es más que solo deporte.  En estos días, los niños pasan mucho tiempo en el interior frente a la televisión o jugando videojuegos. Los niños que no son lo suficientemente activos tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. 

MOTIVACIÓN.

  Reforzar los hábitos positivamente  sin crear ansiedad. Es importante recompensar. Esto mantiene el buen  comportamiento. Todas las personas necesitan buenos refuerzos. Esto es importante ya que el aula, trabajo, ámbito ciudadano€ no nos detenemos en observar cómo están los demás, reforzar, animar, y dar sustento, cuando esto, es parte del motor de nuestro ser, y de que sigamos comportándonos en una u otra manera. Por tanto en el aula, se debe motivar con actividades rutinarias divertidas, tanto como en las demás esferas.

En definitiva, la hoja de ruta de esta era, será el modo en que enfoquemos el aprendizaje de los hábitos. Ello será  esencial para la persona, su salud, y para las comunidades del futuro. Por eso más que nunca la empatía, las habilidades críticas, las artes, el aprendizaje conectado, deben estar presentes en  la educación para nuevos hábitos.

Un buen hábito  puede conducir al crecimiento individual  y preservar nuestra salud.

Pero nuestros comportamientos influyen en otros más allá de lo que creemos, y una red de buenos hábitos, no sólo puede cambiar a las personas en sí mismas sino también a sus empresas, familias, sociedades e incluso al mundo. 

Un artículo de SHEILA ROMERA. Dirección de la Fundación y Programa Smart Healthy Citizen, profesora y leader coordinator smart education U4SCC United Nations

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook