Opinión | Apuntes del natural
Sentimientos a tope y servirnos alegremente
Pasamos un rato estupendo en la terraza de nuestra casa, tres generaciones charlando y mirando el proceso del eclipse hasta que llegó 'la jodía nube'

Miles de personas acudieron a las playas para ver el eclipse. / Casteleiro
Una nube malintencionada. Un hombre a otro, en la calle: «La ‘jodía’ nube, nos tapó el eclipse». (Parece ser que ha habido gente que no ha guardado las debidas precauciones para no dañarse la vista mirando el eclipse. Si después de todo lo que se ha avisado en todas partes sobre los peligros de no usar las gafas indicadas se han puesto a mirar con una sartén con agujeros como una chica que salió en la tele, pues que qué le vamos a hacer).
El eclipse se eclipsó. Efectivamente, para muchos de los que nos preparamos concienzudamente para ver el eclipse desde las orillas del Mar Menor, esa nube densa y profunda nos quitó la posibilidad de verlo en su totalidad. Pudimos observar hasta que la luna cubrió aproximadamente la mitad del sol, pero, a partir de ahí, nuestra inversión en gafas y en ilusión se vino abajo. En cualquier caso, algunos pasamos un rato estupendo en la terraza de nuestra casa, tres generaciones charlando y mirando el proceso del eclipse hasta que llegó ‘la jodía nube’.

Menores migrantes esperan para su filiación frente a la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Ceuta. / EFE/Reduan
Otros puntos de atención. Se habla mucho del tremendo problema creado en Ceuta por la invasión de tanta gente, pero se habla menos del montón de cadáveres que permanecen allí sin haber sido identificados, de las obras que están haciendo para poder enterrarlos, y también de la falta de médicos y demás sanitarios para atender a todos los que están enfermos o heridos. Y es que se habla mucho del problema político y social que se ha creado, pero menos del terrible problema humanitario.
Riqueza de fruta. Abro el frigorífico. En la zona de la fruta hay melocotones, paraguayos, ciruelas, higos verdales, melón y sandía. Somos 11 a comer, o sea, que no estamos exagerando. Y lo que sí es genial es disponer de toda esa variedad de fruta de verano fresca y jugosa para tomarla a cualquier hora del día.
El teatro con policías. Unos vecinos están comentando la última obra de Els Joglars que han visto en San Javier. A uno de ellos no le ha gustado mucho. Intervengo en la conversación para hablarles de otra obra de Els Joglars que algunos pudimos ver en el mismo lugar un verano de hace ya muchos años. Se llamaba Alias Serrallonga, y tuvo la particularidad de que los espectadores estábamos sentados en nuestras butacas, y en los pasillos laterales podíamos ver a unos cuantos policías a cada lado dispuestos a parar la representación si los actores se pasaban en sus críticas al régimen. Me parece que no se había muerto Franco todavía. Pudo ser en el año 1974, o poco después.

Carmen Maura en la película 'Calle Málaga'. / CARAMEL FILMS
Cine. Veo la película Calle Málaga, de la directora marroquí Maryam Touzani, protagonizada por Carmen Maura que está en la pantalla desde el primer fotograma hasta el último, lo que puede llegar a cansar un poco, a pesar de que ella está genial. Menuda actriz, oiga, y, con ochenta años encima todavía mostrando sentimientos a tope, marcándose escenas sexuales en las que aparece desnuda y llevando todo el peso de la película. No es que sea una cosa del otro jueves, pero se deja ver bien, y más si ustedes han estado en Tánger alguna vez, porque se desarrolla allí y da gusto ver los ambientes.
Se quejan mucho. Una mujer, leyendo el periódico, comenta: «Ya están los agricultores otra vez quejándose de que no ganan lo suficiente. Si llueve mucho, malo; si llueve poco, peor; si ataca la mosca, desastre. Siempre están igual. Pero en la finca de J. en el campo de Cartagena, recogen tres grandísimas cosechas de lechugas al año, y hay días que se llevan dos contenedores llenos hasta los topes».
Conforme con lo que te toque. Miren qué cosas tan ‘bonicas’ decía un payo, Séneca, que era de aquí, español, de Córdoba, hace ya tiempo, unos dos mil años que han pasado desde que se lo escribió a su amigo Lucilio en una carta: «Es menester acostumbrarse a la escasez. Nadie puede tener todo lo que quiere; lo que podemos hacer es no desear lo que no tenemos y servirnos alegremente de las cosas que nos ofrecen. El vientre conforme con la escasez es un gran elemento de libertad».
Complejo. Veo en una revista especializada que Alejandro Sanz está pasando las vacaciones con su nueva novia peruana y sus cuatro hijos, que nacieron de tres madres distintas. Debe ser un poco lioso eso de tener hijos de tres madres, ¿no? Y, si se anima con la actual, ya serán cinco hijos de cuatro madres. Yo no sé si me aclararía a la hora de saber de quién es cada cual.
