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Opinión | Nos queda la palabra

Caldo, con y sin pelotas

Un hombre bebe agua en la calles de Murcia durante uno de los peores días de la ola de calor.

Un hombre bebe agua en la calles de Murcia durante uno de los peores días de la ola de calor. / Juan Carlos Caval

La celebración del Mundial abrió una semana caliente. Alguno echó de menos alguna manguera en la Redonda para que le dieran un baño con tanta intensidad como el que España dio a Argentina con la pelota, pero están los bomberos buenos.

Ya es paradójico que en la comunidad autónoma más ardiente carezcamos de un servicio de extinción de incendios preparado y acorde…y lo que nos rondará moreno, mejor negro, en un futuro con los negacionistas del cambio climático al frente del presupuesto.

A este paso ni el agua del mar va a servirnos para calmar los calores. Me cuentan que en La Manga arde más el Mediterráneo que la arena de la playa. Escalofríos, es un decir, da pensar en cómo estará el Mar Menor.

En vez de refrescarte te cueces. Eso sí, nuestra otrora joya de la corona parece la Gran Vía madrileña en una fecha normal del calendario, no éstas. Embarcaciones y motos junto con otros barcos menos lesivos se concentran en un espacio que supuestamente es menor. Como lo de los bomberos, en Murcia todo es supuesto. Hay una ley que limita la navegación en la laguna para preservarla, pero ¿para qué están las leyes? Pues para ponerles los cuernos, como ocurre cada verano con el prohibido fondeo en la Isla del Ciervo.

Claro que si lo que se está persiguiendo es la caza mayor de la Ley de Protección del Mar Menor, lo de los barquitos es como los disparos de salva. Quién nos iba a decir que la justicia, que últimamente arrasa con la lógica, nos iba a salvar la semana con una sentencia que impide dar marcha atrás a la protección del Mar Menor. Frente a los que tienen como único rumbo el beneficio económico a pesar de que viven de los recursos naturales , el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia invita a los demandantes a sumergirse en la agricultura sostenible. Aunque sea judicial, bienvenido el aire fresco que supone la sentencia en relación a otros recientes fallos que son, eso, fallos. Ojalá agosto nos permita un respiro, ya queda menos por arder.

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