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Opinión | La feliz gobernación

El paripé del PSOE

Las primarias flash para proclamar candidato electoral a Francisco Lucas han transcurrido sin pena ni gloria al tratarse de un proceso amañado para obtener el resultado predeterminado y por el apagamiento de una posible oposición interna al sanchismo

Francisco Lucas, secretario general del PSRM.

Francisco Lucas, secretario general del PSRM. / J. F. C.

Escuchad a María Jesús Montero, bien oiréis lo que decía: "Cuantas menos primarias, mejor" (El País, 6 de julio). Lo ha dicho la mujer que, según ella misma, más poder ha tenido en España gracias a un líder del PSOE que surgió heroicamente de unas reñidísimas primarias. Pero se ve que una vez instalados en el poder le han visto a lo que un día llamaron ‘la fiesta de la democracia’ algunos serios inconvenientes como, por ejemplo, la democracia misma. "No podemos convertir las primarias en desencuentros", dice la exvicepresidenta, que ha dado ejemplo desembarcando en el PSOE andaluz por mérito del divino dedo de Pedro Sánchez como media docena de colegas del Gobierno al que perteneció en otras tantas autonomías. Sobre desencuentros, que le pregunten a Eduardo Madina, a Susana Díaz o a la murciana María González Veracruz, quien tuvo que permanecer a la espera varios años hasta que Sánchez le levantó el veto por saltarse su ‘no es no’ a Rajoy y apoyar a Patxi en aquellas primarias.

El paripé del PSOE

Instalactitas 5. / AKIKO

Cambiar el reglamento

Al sanchismo no le gustan las primarias por la paradójica suposición de que de ellas podría salir un ‘espontáneo’, como lo fue Sánchez. Y puesto que todavía no han decidido cargárselas, se han propuesto corromperlas. Véase el caso de una tal Enma López, miembro de la ejecutiva federal, que ha tenido el atrevimiento de anunciar que plantará cara en las del Ayuntamiento de Madrid a la oficialista Reyes Maroto. Sus queridos compañeros la han puesto a parir, claro, por perturbar el dedazo, de modo que ha dimitido de la ejecutiva, pero mantiene su decisión de presentarse. ¿Qué ha hecho a continuación la dirección federal? Sin despeinarse nadie, han cambiado las normas para las primarias municipales, estableciendo que no basta el voto de los militantes sino que los candidatos habrán de ser filtrados por un comité de listas, como se hacía antaño. ¿Qué clase de primarias son las que no vale el resultado si no es a favor del candidato predeterminado, en este caso Reyes Maroto? Reyes Maroto, ya saben, la que decía que no conocía de nada a Víctor de Aldama para admitir después que había hablado con él "algunas veces".

El improvisado nuevo reglamento, al que llaman ‘compromiso socialista’ (es decir, compromiso con la dirección federal) deroga en la práctica las primarias como un proceso abierto y anticipa la inamovilidad del sanchismo, que previamente ha colocado a dedo en las distintas autonomías a barones de la máxima confianza del Gran Conductor: unos por su calidad de ministros, otros por la de delegados del Gobierno, como es el caso de Murcia. ¿Quién llegó a creer que en el último Comité Federal le pedirían explicaciones a Sánchez por las alertas sobre corrupción del partido si quienes podrían hacerlo pertenecen a su estatus, han sido nombrados por él y le deben sus respectivos sueldos?

El Comité Regional, el órgano que oficialmente debiera convocar las primarias, se reunió después de que se hiciera público el calendario de las mismas, prueba del escaso respeto que se tiene incluso a los trámites

El candidato cándido

La de Murcia no es de esas regiones donde las primarias causan desencuentros, al menos en la presente edición. Entre otras cosas porque no hay opción. Han sido convocadas en el presente julio a modo flash, con estrechísimos márgenes temporales para la presentación de candidaturas distintas a la del secretario general, Francisco Lucas, sin foros comunes ni debates, así como para la obtención de avales. El Comité Regional, el órgano que oficialmente debiera convocarlas se reunió después de que se hiciera público el calendario, prueba del escaso respeto que se tiene incluso a los trámites, y un cándido candidato alternativo, puesto en contacto con la secretaría de Organización para solicitar información, recibió por respuesta que no disponían de los datos que solicitaba, ya que las primarias autonómicas las monitorizan desde la sede de Ferraz.

Este candidato alternativo es un perfecto desconocido en el PSOE salvo por su persistencia en presentarse a las primarias; las actuales son las segundas a las que lo hace. Se llama Juan José González Amador, y da la casualidad de que sus apellidos se corresponden con los del controvertido novio de Díaz Ayuso, lo que aun tratándose de algo anecdótico permite castigarlo por interposición. En realidad, este tipo de candidaturas voluntariosas, sin raíces en la organización, cumplen la función de legitimar un acontecimiento trucado de antemano, convertido en una formalidad para salvar el liderazgo electoral del secretario general.

Una vez fulminada en las anteriores primarias a la secretaría general la opción de Diego Conesa, que sí contaba con arraigo en el partido, y contra la que Ferraz tuvo que emplearse a fondo mediante la sustitución de Pepe Vélez, designando a Lucas en su lugar para que facturara pactos internos con los tovaristas a fin de lograr una cierta unidad, más algún airamiento de ‘la máquina del fango’, el PSOE murciano ha sido amansado y solo quedan algunos pequeños reductos críticos proclives a la nostalgia de lo que algún día ese partido fue. Todo está ya definitivamente en línea, a costa de la falta de nervio interior y sin mayor pulso que el de la resistencia, a la espera de que el agua sucia de las cloacas madrileñas no acabe inundándolo todo si es que con lo que ya han arramblado no fuera suficiente.

Indiferencia general

A las doce de la mañana de ayer, en que concluía el plazo para la presentación de avales, se acabaron las primarias por la insolvencia prevista del candidato alternativo, y Francisco Lucas ya podía ser proclamado sin esperar al 16 de julio, fecha prevista para la supuesta votación. Queda confirmado, pues, el delegado del Gobierno como candidato a competir con el popular Fernando López Miras en unas elecciones que serán, éstas sí, abiertas, y en las que las encuestas adelantan previsiones poco alentadoras para el PSOE, que deberá ocuparse de no ser rebasado por Vox como segunda fuerza política. En el mientras tanto, Lucas ha incumplido promesas relevantes de las anteriores primarias, como la creación de un ‘Gobierno en la sombra’, proyecto que se le ha debido poner cuesta arriba si pretendía conformarlo con personalidades relevantes no estrictamente vinculadas a la militancia.

Es obvio que una vez alcanzada la secretaría general, el PSOE no podía permitirse improvisar un candidato electoral que no fuera Lucas. Estaba en los escritos, sin posibilidad de sorpresa alguna. Pero la cuestión no es esa, sino la realización ritual de unas primarias con resultado preestablecido, diseñadas, además, para que éste sea el único posible, no fuera a ser que, de pronto, la organización pudiera despertar ante la percepción de que existía un espacio abierto. La indiferencia general al proceso y la inexistencia de una oposición interna que solo podría ser de naturaleza antisanchista son consecuencia del evidente paripé.

Ya lo ha dicho la admirada Chus: "Cuantas menos primarias, mejor". Pero si las hay, que lo parezcan.

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