Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Apuntes del natural

Casas de playa y el arreglo del Mundial

Sin vergüenza. La llamada de Donald Trump a Gianni Infantino para que le quitara la tarjeta roja a un delantero centro de Estados Unidos es de vergüenza. Que el otro le hiciera caso debería tener cárcel.

Sin vergüenza. La llamada de Donald Trump a Gianni Infantino para que le quitara la tarjeta roja a un delantero centro de Estados Unidos es de vergüenza. Que el otro le hiciera caso debería tener cárcel. / L. O.

Asesoría técnica

Cuando escribo esto todavía no se ha jugado el partido España – Bélgica, pero sí tengo opinión sobre el España – Austria. Lo cierto es que el gol lo produjeron tres jugadores que estaban en el banquillo y que el entrenador los sacó de refresco. Merino, Ferrán y Fabián fueron los que, viendo lo que estaba pasando, dibujaron en sus cabezas lo que había que hacer y, cuando los sacaron, lo hicieron. Y ganamos. No sé si me explico, entrenador.

Escasez

Llegó al aeropuerto de Murcia su viajero 3.000.000, una mujer británica, y la empresa Ryanair la recibió con honores y le hizo entrega de un regalo, 100 euros contantes y sonantes. No es por criticar, pero ¿no les parece a ustedes un poco escaso el regalo?; ¿qué juerga se va a correr la turista con ese efectivo? Si multiplicamos los 3 millones de viajeros por una media de coste de los billetes de 100 euros, se habrían ingresado 300 millones de euros. Parece que daba la cosa como para ser un poco más generosos con el regalo. Yo, para darle eso, le hubiera hecho entrega de un ramo de flores y una cesta de fruta de hueso variada, tan murciano todo. Habrían quedado mejor.

Sabio

Leo una cosa que escribió un payo hace un montón de tiempo y me la apunto: «El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona». Se llamaba Aristóteles.

Serie

Estoy viendo la serie Kraken. El libro negro de las horas. Bueno, he empezado a verla, pero es muy probable que no llegue muy lejos. Es flojísima. Y me da pena, porque es una de esas series españolas policiacas con misterio raro que a veces nos salen muy bien. Pero este no es el caso. La historia podría tener interés, pero el guion es flojo, -salen unas monjas tan malas, tan hijas de mala madre, que no pueden ser de verdad - los actores no funcionan, el propio protagonista, Alejo Sauras, lo hace fatal, el pobre, (en un momento tiene que decir que lo llamaban Kraken porque tenía los brazos muy largos, pero, si te fijas, los tiene muy cortos). En fin, que es malica.

Desengaño

Coincido con un político con el que tenía una buena relación. Hace cómo que no me ve. Está claro que he escrito algo aquí que no le ha gustado. Ya me ha pasado otras veces en mi larga carrera como columnista de opinión. Esta vez lo siento porque me caía bien. Qué le vamos a hacer. La vida es así, un desengaño continuo. (Meme de la lágrima).

Identificados

Lo hablábamos el otro día en una tertulia de amigos. Todos los que escribimos opinión en los periódicos deberíamos llevar bien claro, debajo de la foto del careto y de nuestro nombre, a qué nos dedicamos, es decir, de dónde sacamos las pelas para comer. Este dato les proporcionaría a los lectores una información más completa de por qué a veces unos opinamos de una manera y otros de otra. Por ejemplo, yo, que soy pensionista, nunca voy a hablar mal de las pensiones. Para que me la quiten, vamos. Ni pensarlo.

Siempre ha sido buena

Hace unos treinta años recomendé a una institución que comprara una deliciosa escultura de la por entonces muy joven artista Carmen Baena, y lo hicieron. Leo en este periódico que ella ha ganado el premio de pintura de la UMU de este año. Tengo mucho interés en ver esa obra. Será interesante, seguro.

Cerca de la costa

Me hablan de cómo están los precios de las viviendas en La Manga. Los alquileres por las nubes y las compras solamente accesibles para extranjeros forrados o españoles de alto standing. Lo cierto es que en toda España se está produciendo el mismo fenómeno: cuanto más cerca están las viviendas del mar, más caras son. Y esto vale lo mismo para zonas de vacaciones que para grandes ciudades.

Sed

Una mujer habla por teléfono, en la calle: «Ya llevo dos botellas de agua en el cuerpo. Y son las diez y media de la mañana. La última me la he comprado en un chino y me la he bebido en la misma puerta. Pero qué calor, tía».

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents