Opinión | El especialista

Juan Antonio Carreras Espallardo
Policía local y criminólogo
El bono no es un regalo, las casas de apuestas convierten una promoción en una estrategia de captación
A nivel mundial se estima que unos 80 millones de adultos sufren ludopatía y más de 440 millones se encuentran en situación de riesgo

Imagen de archivo del interior de un salón de juego. / EFE
Las casas de apuestas han vendido durante muchos años los bonos de bienvenida como un inocente cebo de entrada al peligroso mundo del juego. Ese «duplica tu depósito con 100€ gratis que te damos para que juegues sin riesgo» puede parecer a simple vista un regalo, pero no lo es. Cada casa de apuestas pone unas condiciones distintas de liberación de ese ‘regalo’, que, a fin de cuentas, es una estrategia cuidadosamente diseñada para captar nuevos clientes y fomentar hábitos de juego que, en una parte de los usuarios, pueden desembocar en problemas de ludopatía.
A nivel mundial se estima que unos 80 millones de adultos sufren ludopatía y más de 440 millones se encuentran en situación de riesgo. En España, según los estudios epidemiológicos de referencia, cerca del 2% de la población presenta un juego problemático o trastorno de conducta. La ludopatía es una enfermedad, sí; y la ruina de muchos hogares.
Este problema se ha visto agravado en la era digital entre los más jóvenes y el juego online. El auge de las apuestas deportivas, la exposición a la publicidad y el fácil acceso a través de los teléfonos móviles han acelerado los diagnósticos, siendo el grupo de edad menor de 26 años uno de los más afectados.
No nos engañemos, la industria del juego mueve miles de millones de euros cada año. Su éxito no depende únicamente del resultado de los acontecimientos deportivos, sino de conseguir que los jugadores permanezcan el mayor tiempo posible realizando apuestas. Para ello, las promociones constituyen una de sus herramientas más eficaces.
Cuando una casa de apuestas ofrece un bono de 300 euros, rara vez ese dinero puede retirarse libremente. Te suelen exigir para liberar esos cien euros que juegues con dinero real varias veces el importe recibido o realizar apuestas con una cuota mínima determinada, en un plazo establecido, en mercados cerrados o incluso perder el derecho al bono si se incumple cualquiera de las condiciones, aunque hayas perdido tu dinero.
La realidad es que, en la práctica, muchos jugadores terminan apostando cantidades muy superiores al valor inicial del bono para intentar desbloquearlo. Desde un punto de vista psicológico, la promoción genera la sensación de que el usuario estaría «dejando escapar una gran oportunidad» si no la aprovecha, un fenómeno ampliamente estudiado en economía conductual.
La mayor parte de los jugadores nunca desarrollará una adicción, pero las propias empresas conocen que una parte de los usuarios sí, que acabará jugando mucho más de lo inicialmente previsto, se enganchará y será una recurrente fuente de ingresos. Y, precisamente, esos jugadores son los que interesan, porque son los que generan una parte muy importante de los ingresos del sector.
El caso del ‘match betting’
Por muchos conocimientos que se tengan o muchos brujos tipster que se vendan, el que juega con riesgo, pierde, así de claro. Pero no siempre se pierde en el juego. En los últimos años ha aparecido una práctica conocida como matched betting. Consiste en aprovechar matemáticamente los bonos de las casas de apuestas combinando apuestas normales con apuestas en intercambios (betting exchanges) para reducir prácticamente a cero el riesgo. Quienes dominan esta técnica no buscan ganar apostando al deporte, sino convertir las promociones en un beneficio garantizado. Es un trabajo de chinos, concienzudo, de hormiguita, poco a poco se consigue el beneficio.
Paradójicamente, el matched betting pone de manifiesto una realidad incómoda para las propias casas de apuestas: los bonos no están diseñados para regalar dinero, sino para captar jugadores que continúen apostando una vez agotadas las promociones.
Por ese motivo, a las casas de apuestas no le gustan los jugadores de esta disciplina y cuando detectan a usuarios que únicamente aprovechan los bonos mediante matched betting, suele limitar sus cuentas, restringir promociones o incluso impedirles acceder a nuevas ofertas, hasta terminar echándolos de sus páginas de juego. Es decir, el cliente rentable no es quien utiliza el bono de forma racional, sino quien continúa jugando y pierde su dinero. El cliente rentable no es el que solamente hace promociones.
Aunque España ha endurecido notablemente la regulación de la publicidad del juego durante los últimos años, siguen existiendo numerosas formas de captar nuevos clientes, lo que hace pensar que al Gobierno le interesa que exista el juego y existan los jugadores. La imagen transmitida continúa asociando el juego con el entretenimiento, la emoción y la posibilidad de obtener ganancias rápidas. Mucho menos visible resulta el elevado porcentaje de usuarios que termina perdiendo dinero de forma continuada.
El Estado regula el juego, limita parte de su publicidad y financia programas de prevención de la ludopatía y aquí aparece uno de los mayores debates. Porque, al mismo tiempo, obtiene una importante recaudación fiscal. Las empresas de juego pagan impuestos y tasas por su actividad, además de tributar por sus beneficios y otras obligaciones fiscales. Esa recaudación supone cientos de millones de euros anuales para las administraciones públicas. Los jugadores también pagan, cuanto más ganen más pagan, más de un tercio de lo ganado es para Hacienda.
Esta situación genera una contradicción que algunos expertos califican como un conflicto de intereses: mientras las instituciones públicas promueven campañas de juego responsable y prevención de la ludopatía, también perciben ingresos derivados de una actividad cuyo crecimiento incrementa esa recaudación.
Así que ya lo saben, los bonos de bienvenida forman parte de esa estrategia, no son un regalo, sino una inversión comercial destinada a captar clientes y cuantos más jugadores permanezcan apostando después del bono, mayor será el beneficio para la casa de apuestas y para el Gobierno, pero ojo, no quieren jugadores de matched betting. Menuda banda de…
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