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Opinión | MURCIA D. F.

De la Virgen de la Fuensanta a Rebeca Pérez

La que será nueva alcaldesa que tomará posesión el viernes mirará cara a cara a su homóloga, la Patrona, nombrada alcaldesa perpetua en 1927

La alcaldesa, Rebeca Pérez, durante su primer pleno como alcaldesa de Murcia

La alcaldesa, Rebeca Pérez, durante su primer pleno como alcaldesa de Murcia / Juan Carlos Caval

Nada hacía presagiar en 2015 cuando José Ballesta presentó su lista electoral en las municipales que la que iba de número 10 en esa relación, Rebeca Pérez, sería tan importante y tan relevante para el PP, para el futuro del municipio y para las mujeres en general. La repescó el alcalde fallecido del equipo de Miguel Ángel Cámara, el alcalde popular que ostentó el bastón de mando durante cinco mandatos, que la había incorporado al Gobierno local por la marcha al Ejecutivo regional de Adela Martínez-Cachá para ser consejera.

Corría marzo de 2015 y en la toma de posesión del escaño de concejala ya anunció lo que iba a ser su ‘marca personal’ a lo largo de los años. Dijo que ganas de trabajar no le faltaban y esa es una de las virtudes de la que será alcaldesa de Murcia a partir de este viernes, cuando sea entronizada en Pleno extraordinario, que necesitará toda su voluntad para doblegar cuantos retos se le pongan por delante.

Un techo con 1.200 años de historia

Romperá un techo de cristal de 1.200 años de historia y podrá mirar de tú a tú a la alcaldesa perpetua del municipio de Murcia, la Virgen de la Fuensanta, que fue agasajada con esa distinción en 1927. La pena es que Rebeca Pérez nunca podrá ser caballera de la Fuensanta, un privilegio que de momento solo está reservado a los varones.

Entrará en la historia por la puerta grande pese a que su nombramiento se haya producido por el fallecimiento de José Ballesta, una circunstancia que no le quita mérito puesto que ella podría haber renunciado en favor de su compañero José Guillén, concejal de Recursos Humanos y número tres de la lista electoral.

Ballesta ya habló de ella en el pleno que le quitó el bastón de mando por la moción de censura de PSOE, Ciudadanos y Podemos, refiriéndose a la que llevará ahora su bastón como una persona con una férrea voluntad. Un largo camino recorrido por la que será la alcaldesa desde ese puesto número 10 de la primera lista electoral del mandatario fallecido hasta este momento, en el que deberá lograr llevar a buen término proyectos que están enquistados, como el transporte público o la galopante contaminación de la ciudad y la gestión de los fondos europeos, por poner solo algunos ejemplos.

Futuro electoral

Hablar de su futuro electoral en estos momentos puede antojarse precipitado, pero teniendo en cuenta que falta únicamente un año para las elecciones es hasta necesario. Y ahí es donde juega un papel fundamental la gestión que haga Rebeca Pérez para reivindicarse de cara a esa lista electoral. Será necesario mucho trabajo para revertir ciertas situaciones de este municipio, aunque con que se fije en las pedanías, en actuaciones prioritarias en esos territorios, ya tendría parte del crédito ganado para ser cabeza de cartel. De hecho, en su primera junta de gobierno como alcaldesa ya desatascó una iniciativa importante para la pedanía más grande del municipio con más de 25.000 habitantes: la biblioteca de El Palmar, que se adjudicará por trámite de urgencia.

El ‘amor’ de los pedáneos

Si sigue en esa senda no se equivocará, ya que el ‘amor’ de los pedáneos ya lo tiene como se demostró en el acto del viernes pasado para presentar las 1.300 cámaras de seguridad que se podrán a lo largo y ancho del municipio, una idea que pese a no ser de su cosecha (ya estaba prevista con Ballesta) está claro que es a ella a la que le dará el rédito.

En la parte municipal deberá acoger en su nuevo equipo al concejal número 16. El director de Inforges se incorporará en la bancada popular también el próximo viernes y lo normal es que asuma las competencias que deja vacantes Rebeca Pérez por el salto a la alcaldía. Lo natural es que Pedro Luis Balibrea Cárceles se quede con Fomento y Patrimonio. También podría hacer una remodelación de Gobierno como muestra de autoridad y darle las competencias de Personal, en manos de Guillén en estos momentos, para que el número tres popular sea vicealcalde y edil de Fomento y Patrimonio. Es decir, haga lo que hasta ahora estaba haciendo Pérez.

Dejando al margen el Gobierno local, da qué pensar que las mujeres que han ostentado en esta Región los más altos destinos políticos lo hayan hecho por el decaimiento de los varones, como le ocurrió a la primera presidenta de la Comunidad Autónoma, María Antonia Martínez, que llegó a ese cargo por la moción de censura a su compañero de filas Carlos Collado. Parece que las féminas son un comodín, un papel que cierto sector del PP, sobre todo femenino, no está dispuesto a seguir interpretando y dicen en privado que Murcia necesita ya una candidata mujer para las próximas elecciones municipales. A ver si los varones las escuchan. Por nadie pase.

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