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Opinión | La balanza inmóvil

Cara de ‘zonzo’

María Jesús Montero y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

María Jesús Montero y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez / Gabriel Luengas / Europa Press

Lo malo no es que se te quede cara de tonto cuando amanece un lunes y te miras en el espejo, con cara de sueño, tras ver jugar esta temporada al Real Madrid, pues, al fin y al cabo, hay motivos para ello. Lo malo es cuando los demás piensan que eres ‘zonzo’ y te cuentan milongas.

Por ejemplo, me quedo atontado cuando oigo que la campaña andaluza del sanchismo se basa, una vez más, en el feminismo. Vamos a ver, que el socialismo sea feminista, como se dice hoy día, te lo compro —es decir, es verdad—, pero que digan que el sanchismo es «feminista», solo se me ocurre mirarme al espejo para ver si me han visto cara de tonto.

María ‘Jezús’ Montero —que como siga adulando más a su líder, que la ha mandado a Andalucía haciéndole un flaco favor, va a perder hasta los alamares— piensa que Pedro Sánchez es el mayor feminista del mundo. Sin embargo, este presidente tiene en su haber que su suegro dirigía puticlubs masculinos y femeninos, de los que su mujer, dicen, era la administradora, e incluso al parecer vivieron una temporada gracias a esos ingresos. ¿Eso es feminista?

Ábalos, su mano derecha, es conocido por sus presuntos delitos de corrupción y, sobre todo, por contratar a prostitutas, y decía: «Soy feminista porque soy socialista», ¿es esto feminismo? Una mujer denuncia en los órganos del partido que está siendo acosada sexualmente y se pierde en un cajón su denuncia sin hacer nada, ¿eso es feminismo?

La cara de zonzo llega a su cenit cuando se dan concesiones a los independentistas y exetarras con tal de seguir en el poder, ¿eso es solidaridad? O cuando se les conceden beneficios fiscales a unas comunidades y a otras no, ¿eso es solidaridad? Meter votos tras esconder una urna en unas elecciones primarias del partido para ganarlas, ¿eso es solidaridad? Pues a pesar de todo eso, qué tendrá este líder que a Montero se le desencaja la cara y le echan fuego sus manos aplaudiéndolo, a pesar de haber sido enviada al matadero tras su éxito de no lograr aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

Y ya lo inaudito es que la víctima de esas primarias, Susana, no se atreva a decir lo que realmente piensa, ¿miedo, adoración, síndrome de Estocolmo…? Al contrario que Paje, que no traga con mentiras y, puesto que es un verdadero socialista, quiere que su partido sea de verdad feminista y solidario. Ni le debe nada a Sánchez, ni es un cobarde, ni un adulador y, por tanto, no traga con el feminismo y la solidaridad del sanchismo, cuyas únicas, por cierto, tres bazas que le quedan las está usando a la desesperada. A saber: que la derecha —y sobre todo la extrema— es mala y, por el contrario, la izquierda —incluida la extrema izquierda— es buena; que el «No a la guerra» es exclusivo suyo; y que legalizando a miles de migrantes va a ganar las elecciones generales.

Lo peor de todo es que también a nivel internacional la mala forma de gobernar existe, y no podemos solucionarlo en las urnas como previsiblemente suceda en España. Esos líderes también te cuentan milongas y creen que te las crees. Veamos: Putin trata de convencernos de que el invasor no es él, sino el pueblo ucraniano; Netanyahu dice que lo que está haciendo con el pueblo palestino y con Irán es justo y necesario; y Trump quiere ser Premio Nobel de la Paz, cuando entra a saco y se lleva a un presidente y lo encarcela sin respetar al derecho internacional, y encima cuenta que ha liberado a Venezuela, y sin embargo sigue mandando la misma de antes. El presidente nefasto de USA es camelado por aquél israelita para bombardear países extranjeros aduciendo un armamento nuclear que tienen o puedan tener en un futuro. Menos mal que éste también, parece ser,tiene los días contados para dejar de ser presidente, pues entre los informes médicos que están apareciendo y los propios suyos que están hartos de sus excentricidades sin sentido, más antes que después lo echarán y se acabarán sus guerras, anexiones y subidas de precios caprichosas e interesadas.

Lo dicho, la cara de tonto, zonzo o sonso, como ustedes prefieran, se me pone no solo un lunes por la mañana, sino incluso un sábado a media tarde, cuando oigo la solidaridad y feminismo del que presume Sánchez y los suyos, empezando por su palmera candidata andaluza. O cuando Putin, Netanyahu y Trump justifican sus crueles, cruentas, e ilegales guerras.

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